miércoles 29 de septiembre de 2010

• La intuición, cualidad femenina del alma

TEXTO DE ANNAMARIA SARACO
La intuición es cualidad femenina del alma. Reconocer, valorar e incorporar su guía nos permite ser receptivos a las señales emitidas por el alma. Desestimarla es claramente desprotegerse y amputarse validando la lógica aparente.

En lo vincular rechazar los sentimientos intuitivos es legalizar un espacio de intrusión a “buenos y sensatos consejos “ajenos a nuestro mayor bien retrasando nuestro crecimiento. Llevar a la práctica cotidiana esta vía de conocimiento es enfrentarse a un trabajo constante y persistente. Como conocimiento que nace del tejido del alma requiere la presencia de una actitud de respeto y de escucha y la configuración de un tiempo y espacio de encuentro con esta fuente de sabiduría.

Necesita la presencia de un estado de alerta y una despierta disposición interior a respaldar la conciencia de un sentir que involucra también las respuestas y los reflejos en la dimensión física
El cuerpo es un gran emisor y receptor y sus mensajes son generalmente ignorados o retraducidos en síntomas de desarmonia y enfermedad.

Una observación no crítica, atenta de nuestros procesos vinculares necesariamente deviene en un trabajo de auto indagación.

Crecemos asumiendo nuestras responsabilidades y a partir de este lugar podremos delimitar nuestro propio espacio de trabajo ocupándonos solo de nuestro camino, y permitiendo que cada uno crezca en la tarea de asumir su propio proceso.

Actuar desde la voz interior reclama una creciente y paulatina asunción de manifestarse desde una verdad y transparencia interior frente a las demandas de un mundo que busca y fuerza a organizarse en base a crear conciencias masivas diluyendo toda posibilidad de individuarse en un pensamiento creativo, personal, emanado de las entrañas del Ser único.

El retorno a esta fuente de conocimiento es el descenso a la confianza original donde no hay espacio para condicionamientos ni cultos a pensamientos mayoritarios , donde se legitima la experiencia sentida frente a opiniones intelectuales distantes de los tesoros que ofrece una conciencia que opera en niveles más profundos.

No desestimamos el valor de la mente racional en nuestro quehacer cotidiano pero la reubicamos y la dimensionamos en el lugar que le corresponde como constitutivo del yo inferior que es el vehiculo de la encarnación.

Al destacar el valor del conocimiento intuitivo estamos revalorizando y destacando un aspecto de la vida psíquica que está directamente asociado a la vida del alma quien es la que dirige, direcciona y significa nuestra presencia en el mundo.

Lic Annamaria Saracco. http://www.saraccoannamaria.blogspot.com/
Facebook: Psicología Transpersonal: Lic. Annamaria Saracco


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• Totó la Momposina, cantante colombiana

ENTREVISTA DE IMA SANCHÍS - 12/05/2010 - LA CONTRA, LA VANGUARDIA - BARCELONA
Soy atemporal, una niña que tiene 9 nietos y 3 hijos. Nací en Talaigua, en la isla de Mompós, de ahí mi nombre, y vivo en Bogotá y en el mundo. Mi política es la música, con ella represento a mi país. Creemos que dirigimos la vida, pero somos conducidos, no se ve pero se siente Todo tiene su propia melodía, lo vemos en el hombre y también en el universo: no hay dos estrellas iguales.
- Si una quiere, puede ser un Dios...
- Caray.
- Usted es Dios y yo también. Somos partícula exacta de la creación.

- ¿En su familia hay chamanes, santeros?
- En Talaigua hay personas que manejan la sabiduría de la cotidianidad, el respeto al Sol y la Luna, a los cuatro elementos y a la madre naturaleza.

- ¿Y?
- Que ahí está todo, incluido el significado de nuestra estadía aquí en la Tierra. Parece que tuviéramos el libre albedrío, pero no existe, las leyes del equilibrio nos manejan. Cuando uno se levanta, se pregunta: "¿Quién soy?, ¿qué estoy haciendo aquí?".

- ¿Eso se pregunta por las mañanas?
- ¡Claro!, ¿usted no?

- Así como quien se lava los dientes, no.
- Pues responder a eso tiene que ver con tu esencia, la que transita de reencarnación en reencarnación.

- Cuente, cuente…
- Hace cuarenta años fui por primera vez a Francia y supe que ya conocía aquel país. Fui al monasterio al que iba Carlomagno. Reconocí cada peldaño de su escalera, supe que había estado allí como niña. En la parte alta oí unos coros cantando.

- ¿Y?
- "¡Qué bien cantan los monjes!", dije, pero no había monjes cantando; o sí, y simplemente no podíamos verlos. Y todo esto no tiene nada que ver con el chamanismo, sino con la sensibilidad profunda, porque si uno quiere puede ser un Dios, y si se pone, puede sanar, sólo hay que quitarse la maleza.
- ¿Qué es eso?
- El egoísmo, la mentira, los malos pensamientos; hay que ponerse armónico con el universo, y eso se ve en la cara. Pero en este momento en el mundo todos estamos enfermos por las ansias de tener, cuando en realidad todos somos ricos: tenemos la vida.

- ¿Y usted ha sanado a alguien?
- ¡Claro que sí!, con la música. Cuando canto en Estados Unidos o en Europa, muchos colombianos descubren que no son de aquí, que son de allá, de un lugar donde a las cuatro de la mañana el sol resplandece, donde escupes una semilla y nace una planta.
- Pleno corazón del realismo mágico.
- Donde yo nací somos anfibios, cuando crece el río Magdalena se levantan las casas con estacas y nos movemos con canoas. Todo lo que cuenta García Márquez, la Mamá Grande con su péndulo..., pues yo ahora mismo le digo cuántos muchachos va a tener.
- ¿Usted cree en la magia?
- Me sucede todo el rato. Una vez en Palenque, un asentamiento africano, organizamos un bullerengue: reunión de tambores, cantadoras, palmas y coros. El tambor se pasea anunciando que en la esquina de la casa de la Mamá Grande está todo preparado.
- ¿Usted era la Mamá Grande?
- Así me dicen. Ese día dormí en casa de un gran tambolero, y cuando me acosté en la hamaca vi a un negro fornido, esperé a que entrara, vino hacia a mí..., y me atravesó.

- ¿Un espíritu?
- Sí, al día siguiente me aclararon: "Es nuestro difunto tío". Gabo transmite las historias de la gente con su pluma mágica. Se trata de lo que uno ve pero no entiende, o que entiende pero no ve, tan real como eso.

- ¿A qué tipo de familia pertenece?
- Mi papá es oscuro, mi mamá clara, su papá, mi abuelo, era músico, componía operetas y dirigía un teatrillo, pero se enamoró de quien no debía. En la época de la colonia si tú descendías de españoles, pertenecías a la primera categoría. Había cuatro.

- Ya.
- Pero había primera de primera, segunda de primera, tercera, cuarta de primera. Cuando un hombre de primera de primera se enamoraba de una indígena, pasaba a la cuarta de cuarta y entraban en la casa por la puerta falsa. Pero resulta que los de primera primera se murieron y ahora la casa es nuestra.

- ¿Y usted iba descalza por la calle?
- No, porque mi papá era zapatero. Iba siempre bonita. Pero a los 8 años llegué a Bogotá y viví la violencia. Una queda marcada toda la vida cuando camina por encima de los muertos, aunque lleve zapatos bonitos.

- ¿Y qué ha entendido?
- Que las desigualdades han ido progresando por las ganas de tener y de querer ser estrellas a cualquier precio.

- ¿Ha sufrido violencia?
- Llovía en París, me guarecí en un bar, el dueño me sacó a empujones y me tiró al suelo; por ser oscura, presumo. A mi papá lo perseguían por ser liberal y tuvimos que vivir escondidos. Pero yo cada día doy gracias.

- Por qué.
- Por haber escogido de una manera intuitiva recuperar la música de nuestros ancestros, indígenas y negros.
- ¿Fue difícil?
- Cuando empecé a salir al escenario con cinco hombres músicos me tildaron de promiscua. Defender la música tradicional -decían que ni existía- me convirtió en una guerrera. Con el tiempo eso me afectó a la garganta, me quedaba afónica de puro coraje.
- ...
- Incluso tuve que buscar una antropóloga para librar mi batalla. Ahora la música popular se estudia en la universidad. A través de la música se pueden formar buenos ciudadanos; si uno ama su identidad, no es fácil comprarlo con unas zapatillas Nike.

lunes 20 de septiembre de 2010

• Louann Brizendine, neuropsiquiatra; autora de "El cerebro masculino"

"La fidelidad en él depende de un gen;
en ella, del día del mes"

ENTREVISTA DE LLUÍS AMIGUET - 01/06/2010 - LA CONTRA - LA VANGUARDIA - BARCELONA - ENVIADO POR MARIVÍ FRANCES DE ARBOLEDA DE GAIA, NAVARRA
"Tengo 57 años: me siento liberada por la menopausia y unida con un nuevo vínculo más empático con mi marido. Nací en Kentucky. Tengo un hijo. Hombres y mujeres no compiten: los hombres rivalizan con hombres por jerarquía y las mujeres con mujeres por protagonismo."

- Cerebro... ¿Masculino?
- ¿Sabe por qué tanta broma?

- ¿. ..?
- Porque es incómodo admitir el enorme impulso sexual del varón. De hecho, la civilización consiste en encauzarlo.

- Y su libro El cerebro femenino es más gordo que El cerebro masculino.
- Mis amigas decían que para "el cerebro masculino" bastaba un cómic. Esas bromas revelan la incomodidad de la sociedad ante el chorro de testosterona que arrastra al hombre y arrastra el hombre toda su vida.

- ¿Cuándo empieza el drama?
- Hasta las ocho semanas de embarazo los cerebritos son iguales. Entonces los testiculitos empiezan a emitir la testosterona que hace diferente al cerebro masculino.

- ¿En qué?
- Para empezar, el hipocampo, área cerebral que regula la actividad sexual, en el hombre es dos veces y media mayor.

- ¿Y eso le hace esclavo de sus pasiones?
- Entre los 9 y los 15 años, el niño sufre un aumento de testosterona del 250 por ciento. Eso influye sobre todo - pero no sólo- en su sexualidad...

- ¿En qué más?
- Los niños son más violentos, agresivos, posesivos, territoriales y jerárquicos, y muestran distinta visión espacial que las niñas. Ellas tienen quince veces menos impulso sexual.

- ¿Algún experimento lo demuestra?
- Conductuales, muchos. Hemos preguntado a chicos y chicas de 16 años cuántas parejas sexuales querrían tener en toda su vida. Ellos dicen - de media- 17. Y ellas, 2.

- Y ellos no llegan y ellas se pasan.
- Es más preciso decir que la tendencia a la fidelidad en ellos depende sobre todo de sus genes y en ellas, del día del mes, de su ciclo.

- ¿La infidelidad está en los genes?
- Creemos que en algunos varones existe un gen, el detector de la vasopresina, que determina la inclinación a la poligamia. Quienes lo tienen son monógamos con facilidad.

- ¿Cómo lo sabe?
- Lo tiene el perro de la pradera, que es monógamo. En cambio, su primo el ratón de montaña es muy promiscuo. Colocamos ese gen del perro de la pradera en el ratón y el polígamo se volvió monógamo. Algo parecido sucede con el lagarto de garganta naranja...

- ¿Se enamora el bicho?
- Depende del color de su garganta: los naranja son machos alfa con un gran harén; los acechan los gargantas amarillas, que aprovechan sus despistes para meterse en el harén y copular, y por último los gargantas azules, que seducen a una sola hembra a la que se dedican y entregan durante toda su vida.

- ¿Usted qué estrategia prefiere?
- A mi marido le apodo garganta azul cariñosamente y las genetistas bromean con que el tamaño sí importa, porque ese gen que los hace fieles influye más cuanto más largo es.

- ¿Cuál es el peor malentendido entre ellos y ellas?
- Cuando pregunto a mis pacientes: "¿Cómo sabes que ella te quiere?", suelen responder: "Porque practica el sexo conmigo".

- Primario, pero sincero.
- Si les pregunto a ellas sobre ellos, responden: "Porque habla conmigo" y - las más afortunadas-"porque me escucha".

- ¿Y cuál es su consejo?
- Ella debe considerar que, tras la petición de sexo de él, su pareja, hay mucho más que la mera búsqueda del placer: hay refuerzo del vínculo. Y él recordar que la excitación de su mujer no comienza, como en ellos, cinco minutos antes del coito, sino al menos 24 horas antes; en realidad, todo lo que sucede en la relación influye en la excitación de ellas... Excepto, quizá, dos días al mes.

- Cuente, cuente...
- Las mujeres preferimos gargantas azules en general, es decir, buscamos compromiso a largo plazo. Pero hay dos días - justo antes de la ovulación- en nuestro ciclo en que miramos con interés, incluso sin darnos cuenta, a los chicos malos,pero atractivos, que normalmente rechazaríamos por su evidente falta de compromiso.

- ¿Por qué?
- Hormonas. En esos días las chicas - a veces sin advertirlo-prefieren dejar al chico fiel en casa y buscar diversión fuera. Por eso, hay un cinco por ciento de progenie extramarital. De ahí que las culturas patriarcales quieran controlar la fecundidad femenina.

- ¿Qué le ha sorprendido al investigar?
- La respuesta de los padres a la química del embarazo. La embarazada emite feromonas por su piel con su sudor que, al olerlas, inhiben la testosterona del padre - así le vuelve más fiel-y aumentan su nivel de prolactina.

- ... que potencia el instinto paterno.
- Ese cambio hormonal causa el síndrome de Couvade o embarazo empático en algunos: bien documentado por los antropólogos.

- Papás embarazados psicológicamente.
- He atendido casos extremos de papás primerizos que engordan con la madre embarazada: uno ganó siete kilos y los perdió tras el parto. Ese cambio en el cerebro del padre agudiza sus sentidos y hace que oiga el llanto de un bebé un 30 por ciento más.

- ¿Dura mucho el embarazo paterno?
- Al ver la cara del bebé se activan en los padres los circuitos neuronales del enamoramiento: se activan las dopaminas y oxitocinas. Y esa gratificación se mantiene hasta la adolescencia cuando juega con el niño.

- O niña.
- El niño juega retando al padre y la niña dominándolo en juegos de rol.