miércoles, 30 de noviembre de 2016

• Círculos de hombres











Ven hombre, hablemos…
Por Adro (Martí Adroher). Facilitador de Círculos de Hombres formado en Constelaciones Familiares y Resolución de conflicto.

¿No crees que ya es hora de que hablemos? ¿Qué tal si nos paramos a reflexionar un rato, no en los problemas de casa, no en los del trabajo, no en el coche o en nuestra situación financiera, no.

Reflexionar un rato, y sólo un rato, en cómo estamos viviendo nuestra vida como hombres, qué atención prestamos a nuestras inquietudes, a nuestros miedos, inseguridades, dolor, tristeza…

¿Estamos prestando atención a nuestra vida interior, a nuestra vida emocional?
¿Estás satisfecho de tu forma de ser hombre?

¿Cómo sabes que es tu mejor manera, si no hemos compartido nunca temas como este entre hombres?

En el grupo haremos un ejercicio sobre el tema a tratar, compartiremos experiencias, revisaremos nuestro día a día, una Rueda de Palabra y a casa a descansar.

Necesitamos cuestionarnos de vez en cuando nuestra forma de SENTIR, porque lo queramos o no, el tiempo pasa y el amor no llega…

Me refiero al amor a nosotros mismos, el primer paso para crear una masculinidad madura, equilibrada, liberadora y responsable.
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Hay círculos de hombres abiertos en Barcelona y en Sant Cugat. Próximamente en más lugares, si hay hombres interesados en abrir círculo en su pueblo o ciudad que contacte con Adro.
Información: 661 536 475 (whatsapp).

• Nuevas relaciones: Las otras familias


Texto de Remei Margarit  :  La Vanguardia, 24/01/2004.

En las sociedades occidentales se mantiene como valor principal y duradero la familia, entendida como una pareja con hijos, hermanos, padres y abuelos, tíos y primos, más o menos. Ése es el patrón que rige la estructura básica de la sociedad tal como se entiende en Occidente. Lo que también ocurre es que, si es verdad aquello de que "tu familia está donde están tus afectos", entonces el esquema se torna más complejo, porque cada cual tiene sus afectos personales donde los tiene, en la familia tradicional y fuera de ella, incluso también con otro brío por lo de no compartir siempre y a todas horas lo cotidiano.

Se podría decir que cada uno tenemos varias familias: la exterior y socialmente aceptada, y las interiores que forman parte de nuestro patrimonio de amores y relaciones de afecto.

Vividas en una especie de clandestinidad, existen las familias de amores, afectos, fidelidades históricas, relaciones lejanas en el espacio y en el tiempo. Todo un mosaico de idas y venidas, de encuentros y despedidas, de amores fugaces o perennes, de comunicación con otros seres en aquello que describía Goethe como "afinidades electivas": encuentros de cuerpo y alma, fuera de toda norma y de todo reglamento social. El amor, como la amistad, no se busca, se encuentra, y después de ello ya no hay retorno posible; se teje una red de hilos sutiles y de complicidades que no son producto de la propia voluntad, sino que, como en todo encuentro, es el descubrimiento del otro en una manera en que todavía no ha sido descubierto por nadie. Resulta un acto de creación de algo nuevo, y como todo acto creativo es atractivo y vital. Es la creación de otra "familia". No para sustituir la que ya se tiene, sino como una puerta abierta hacia otra parte de uno mismo.

Puede ocurrir con ello, y de hecho ocurre, que en la confusión del descubrimiento se piense que aquella nueva "familia" es la verdadera y la otra no, y entonces se abandona la una y se forma otra en un intento de ocupar el espacio que la primera ha dejado. Es un error porque ese espacio es personal e intransferible. Una cosa es reconocer que la familia primera ya no es suficiente para este momento determinado de la vida, y otra muy distinta es pensar que repitiendo la jugada de la misma manera con otra persona, ese espacio pueda dar más de sí. Parecería que la cosa no va por ahí, sino por hacer consciente ese dinamismo vital que fluye en todas direcciones y que nos implica en relaciones que no se hallan regladas por la sociedad. No por ello son menos importantes.

Otras "familias" son todas esas personas con las que nos damos cobijo unos a otros; indispensables para nuestro vivir. Y luego están las "familias" de intereses compartidos, de ciencia, de arte, de literatura, etc. Lo bueno de todo ello es que unas y otras no son incompatibles, sino que se complementan en el caso de que se traten con delicadeza y teniendo en cuenta su fragilidad. Algunas pasan a la historia, eso es cierto, pero también lo es que con ellas se queda un pedazo de nuestra vida. Puede que la vida sea eso, un ir y venir incesante de sentimientos, emociones, incertidumbres y lealtades compartidas más allá de las circunstancias.

• ¡Despierta!


Por Anthony de Mello.

Espiritualidad significa despertar. La mayoría de las personas están dormidas, pero no lo saben. Nacen dormidas, viven dormidas, se casan dormidas, tienen hijos dormidas, mueren dormidas sin despertarse nunca. Nunca comprenden el encanto y la belleza de esto que llamamos la existencia humana, pero lo trágico es que la mayoría de las personas nunca llegan a darse cuenta que todo está bien, porque están dormidas. Tienen una pesadilla.

El año pasado oí en la televisión española una historia sobre un caballero que llama a la puerta de la alcoba de su hijo y dice:

- “Jaime, ¡Despierta!”
Jaime responde: - “No quiero levantarme, papá.”

El padre grita: - “Levántate, tienes que ir a la escuela.”
Jaime: - “No quiero ir a la escuela.”

Padre: - “¿Por qué no?”
Jaime: “- Por tres motivos: primero, porque es aburrido; segundo, porque los niños se burlan de mí; y tercero, porque odio la escuela.”

“Bien, voy a darte tres razones por las cuales DEBES ir a la escuela. -replica el padre- La primera es porque es tu deber; la segunda, porque tienes cuarenta y cinco años y la tercera, porque eres el director.”

¡Despierte usted, despierte! Ya está crecidito. Ya está demasiado grande para estar dormido. ¡Despierte! deje de jugar con sus juguetes.

La mayoría de las personas dicen que quieren abandonar el jardín infantil, pero no les crea. ¡No les crea! Lo único que quieren es remendar sus juguetes rotos. "Devuélvame a mi esposa. Devuélvame mi empleo. Devuélvame mi dinero, Devuélvame mi fama y mi éxito". Eso es lo que quieren; quieren que les arreglen sus juguetes. Eso es todo. Hasta el mejor psicólogo le dirá que la gente realmente no quiere curarse, porque curarse es doloroso. La mayor parte de lo que la gente quiere es un alivio.

Despertarse es desagradable, usted lo sabe. Usted está placentera y confortablemente acostado, es irritante que lo despierten. Ésa es la razón por la que un sabio no intentará despertar a la gente.

Voy a ser sabio ahora y de ninguna manera intentaré despertarlo, si usted está dormido. Realmente, no es asunto mío aunque a veces le diga: ¡Despierte! A mí me conviene hacer lo mío, danzar mi propia danza. Si a usted le aprovecha, ¡magnífico!; si no, que ¡lástima!

Como dicen los árabes: "La naturaleza de la lluvia es siempre la misma, pero hace que crezcan espinas en los desiertos y flores en los jardines.”

• El solsticio de invierno y la Navidad

Por Doña Loba (Marianna García Legar).
Fotos tomada de www.tendenzias.com

La palabra Navidad viene de nacimiento. Es la fiesta del renacimiento anual del Sol, bajo la forma simbólica de un niño divino. Es una fiesta solar de primer orden del Hemisferio Norte que celebra que los días serán, a partir de ahora, cada vez más largos. Si bien nuestros ancestros comprendían la necesidad de la alternancia de la luz y la oscuridad para la continuidad de la vida, el regreso de la luz siempre era una razón de festejo por el renacimiento de toda la naturaleza. 

Los días anteriores al solsticio de invierno tienen las noches más largas del año. En el mismo momento en que el Reino de la Noche llega a su máximo despliegue, se invierte la polaridad y comienza su decadencia. Como esta luz recién nacida aún es débil, deber ser protegida y reforzada. Por ello las leyendas cristianas relataban que al niño Jesús tuvieron que llevarlo a Egipto, para proteger su vida. La etimología de Egipto es “tierra negra”, lo cual nos habla de un lugar oscuro, remoto, esotérico y oculto. 

Aunque aún queda mucho tiempo de frío, las actividades rituales del solsticio tienen que ver con alimentar y reforzar esta pequeña y frágil luz que acaba de nacer, para garantizar su supervivencia. 

Así, simbólicamente, podemos decir que en el seno más oscuro del femenino Reino de la Noche nace un niño de luz que será honrado por pastores, reyes y magos. Este el niño divino es el Gran Hijo de la Gran Madre y su nombre puede ser Jesús, o Maponos, o Dionisos, o Tammuz, o Krishna… por mencionar sólo algunos de los nombres de dioses nacidos un 24 de diciembre de una madre virgen. Esa madre es virgen es la Tierra, una en sí misma, tan fértil que da a luz sin intervención de varón. 

Árboles hechos en casa.
Sería imposible, y también absurdo, separar el solsticio de invierno de la celebración de la Navidad. Como dice Alexei Kondratiev, gran maestro de círculos de recuperación de la conciencia y tradición celta: “Todas las costumbres locales pueden y deben usarse en los círculos. Tanto los motivos cristianos como los no cristianos contenidos en las tradiciones, serán de valor para todos, dado que ellos tienen una fuente común, una meta común, y se refuerzan mutuamente. El “espíritu navideño” es más antiguo que la cristiandad, aunque obviamente no pierde ninguna de sus fuerzas en un contexto cristiano”. Los festejos del solsticio / Navidad antiguamente se prolongaban hasta 3 semanas y más tarde, ya en la edad media, se redujeron a los catorce días de Navidad, que concluyen el 6 de enero. 

El nacimiento del Sol es también un renacimiento simbólico del elemento fuego. El árbol
Árboles hechos en casa.
-que siempre ha tenido un simbolismo vinculado al Sol y también al fuego, que es hijo de la madera- tiene un papel protagónico en esta fiesta. Así las cosas el solsticio de invierno se ha celebrado en toda Europa a través del árbol, el cual puede ser tanto el típico Árbol de Navidad -también llamado Árbol de Luz que anuncia con sus regalos los frutos que florecerán en la próxima primavera-, como también el tronco nochebueno que renueva el fuego de los hogares y trae bendiciones para todo el año siguiente. 

La elección de un tronco especial que bendecirá el fuego de nuestro hogar, y prolongará esta bendición a lo largo de todo el año, fue el tema central de la fiesta del solsticio en nuestras tierras. 

El árbol es andrógino y contiene en sí mismo a las dos polaridades, por eso se representaba a Adán y Eva a cada lado del árbol, como también a Innana y Dumuzi en los sellos sumerios.
En su aspecto masculino el tronco fecunda la tierra con su potencia viril. De ahí el Palo-Mayo fertilizador de Bealtaine y, también de ahí, el Árbol de Luz que “sueña” -y por tanto crea- con sus adornos, el futuro Árbol del Palo-Mayo, ya que los rituales del solsticio de invierno están profundamente vinculados a los de Bealtaine de Mayo.

Vestir el Árbol de Navidad debería ser la actividad ritual principal de cada diciembre para los círculos que celebramos la Rueda del Año.
Árboles hechos en casa.

El árbol puede ser natural o de plástico o papel, en cuyo caso servirá para todas las celebraciones anuales de diciembre, y no hace falta que sea muy grande. Los árboles artificiales contribuyen a no dañar a los árboles naturales que se venden para navidad y casi siempre acaban en la basura.

Para la decoración son ideales los típicos adornos brillantes, que hoy en día son baratos y fáciles de conseguir en cualquier tienda de los chinos. Las guirnaldas también son un adorno que da muy buenos resultados.

Otra opción es tener cintas de los tres colores típicos de la fiesta: verde, rojo y dorado. Con ellas cada mujer del círculo puede atar un lazo de cada color en las ramas del árbol, a la vez que pide al árbol 3 deseos, uno por cada lazo. La imprescindible estrella de la parte superior del árbol puede comprarse o hacerse con cartulina dorada. 

Recomiendo no dejar de comprar luces para el árbol y, cuando haya acabado el ritual de vestirlo, colocarlas y encenderlas. Luego apagar la luz y dedicar un rato a la contemplación de la belleza de nuestro pequeño árbol de luz, para poder “soñar” en su compañía con las luces que brillarán en la próxima primavera. Para acompañar este momento podemos poner como música de fondo la canción The spirit of Christmas Past, de Enya, u otra similar.

Colocar al pie del árbol un pequeño niño Jesús, representante del sol que acaba de nacer, sobre un motoncillo de paja o un cojincito hecho a medida, es el broche de oro del ritual. Este niño puede pasarse de mano en mano por cada asistente al círculo, para honrar con unas palabras el renacimiento anual del sol e invocar que nuestra vida también se vea beneficiada con su calor y su luz.

El momento de desmontar el árbol es para la celebracion de Candelaria / Imbolc, cuando la cuarentena del nacimiento del sol se ha cumplido. Hasta entonces el Árbol de Luz es una plegaria de arte y belleza sostenida durante cuarenta días para que esa luz pueda prosperar.

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domingo, 23 de octubre de 2016

• “Las Raíces Vivas”, nuevo programa de Eugenio Monesma en Aragón TV

Eugenio Monesma en las cuevas de la fertilidad.
Por Alicia Gallán-Elfau
Eugenio Monesma encontró muy pronto la pasión que le ha guiado durante toda su vida. Al interés por toda clase de tradiciones, oficios, juegos, lugares y músicas antiguas, se le sumó la pasión por el cine. En su juventud experimentó con la ficción pero poco a poco el documental, o más bien, el registro riguroso y paciente de un pasado que empezaba ya a extinguirse en su juventud, fue ganando terreno.

De esta pasión nos beneficiamos quienes nos interesamos por el pasado, como una forma de expresar respeto a quienes nos antecedieron. Saber cómo vivían, su enorme trabajo, su austeridad y sus vidas duras y hermosas es fundamental para que aprendamos a respetarles. Los años cincuenta y sesenta, cuando todo empezaba a cambiar, los ancianos y las ancianas ya sospechaban que su mundo se extinguía y en Eugenio encontraron a alguien interesado en registrar esos testimonios del pasado. Alguien que pensaba que era interesante dar a conocer cómo se vivía en el mundo rural. Me imagino que Eugenio encontró y tal vez, siga encontrando muchas trabas y pocas ayudas para llevar adelante esta labor de registro de todos sus aspectos. Recuerdo perfectamente cómo se hablaba con menosprecio de la gente de los pueblos y cómo hasta yo misma aspiraba a vivir en Madrid o en Barcelona sin sentir el mínimo interés por mi lugar de origen.

La modernidad excluyó al mundo rural como objeto de interés y en respuesta el mundo rural siguió impasible, repitiendo sus palabras, rituales, fiestas, sintiendo orgullo en la celebración de sus tradiciones, manteniendo vivo lo que la mayoría menospreciaba, siendo conscientes de que lo que se estaba extinguiendo, sí que era importante.
Eugenio se implicó en esta labor no sólo con ahínco, también con compromiso con la cultura propia y con su pasado inmediato y lejano. 

Ejemplos de esta labor son sus colecciones sobre Oficios perdidos, Fogones Tradicionales, Juegos Tradicionales, Instrumentos Tradicionales, Mitos, ritos y creencias… Los ejemplos son tan numerosos que hacen de Eugenio Monesma el documentalista que más trabajos tiene registrados a su nombre, reflejo de su incansable labor.

Además de la etnografía, Monesma siente pasión por la historia, la reciente y la más antigua. En los temas que elige retratar también está presente ese espíritu de querer recoger la versión de los que no han sido escuchados y escuchadas. Ejemplos de esta línea de trabajo son los realizados en torno a la Guerra Civil con sus colecciones “Las ilusiones perdidas” o “Caravana de la Memoria”. En todos estos trabajos lo que prevalece es el testimonio de quienes vivieron en persona los acontecimientos. Recoger sus palabras y sus recuerdos para esperar a que llegue el día en el que esos materiales eduquen a la población en el respeto a los que sufrieron la violencia de una guerra y una dictadura. Así, él ha dado voz a quienes no la tenían. 

Hay un documental que hizo hace años sobre la trashumancia que me llega especialmente. Es un oficio que se mantiene a pesar de estar al borde de la extinción. Hace años acompañé a Eugenio en la investigación de las cuevas y piedras de la fertilidad por muchos pueblos oscenses, y en todos conocía a alguien con quien había colaborado. En una de estas visitas conocí a la viuda de un pastor trashumante que nos colmó de ricos manjares elaborados por ella y recibí además el mismo cariño y la misma familiaridad que Eugenio. Él se lo había ganado en la grabación del documental sobre la trashumancia cuando acompañó al pastor en su ruta, asumiendo las mismas duras condiciones de vida que llevaba con sus rebaños. La gratitud y la admiración hacia su trabajo iban impresas en las conservas, los higos que nos entregaron, las almendras….

He sido su seguidora y admiradora en muchos temas, pero sólo el paso del tiempo me ha permitido apreciar la forma en la que Eugenio ha tejido sus relaciones a lo largo de su vida. Las ocasiones en que he podido acompañarlo han sido un privilegio por muchos motivos, entre ellos, recibir por extensión la misma consideración y el mismo cariño que le ofrecían cuando llegábamos a los pueblos. 

Soy de Huesca y conozco la lentitud con la que las personas del mundo rural entregan su confianza y su aprecio. Llevar una vida tan dura implica administrar con mucho cuidado las demostraciones de afecto. Es por esto que llama la atención el agradecimiento y la admiración con la que es tratado en los pueblos de Aragón y de otros territorios.
Hace unas semanas estrenó su nuevo programa en Aragon TV, “Las Raíces Vivas”, dedicado a las celebraciones tradicionales y a recoger los conocimientos de las personas más mayores de la comunidad. En los programas ya emitidos se han mostrado las tradicionales celebraciones de las Abuelas en Adahuesca, y otras actividades antiguas que se recrea para evitar el olvido, como las del colchonero, el cañicero, la hilandera, o las elaboraciones de anís, jabón… El conocimiento atesorado por el mundo rural parece inagotable y es su riqueza la que se plasma en el trabajo que Eugenio Monesma realiza desde hace décadas.

Al visionar los diferentes capítulos de Raíces Vivas tal vez sientan el deseo de pertenecer a lugares con tanto respeto a la cultura propia y deseen venir a participar en celebraciones colectivas, al menos así lo he sentido al verlos. También he sentido orgullo cuando he visto tanta autenticidad, tanta naturalidad y belleza. 

Es de justicia agradecerle el compromiso y una trayectoria impecablemente dedicada a escuchar a los que nadie escuchaba. Gracias también, por las enseñanzas recibidas durante tantos viajes y tantas relaciones establecidas con gente honrada y digna.
Muchas gracias Eugenio por esta labor imprescindible para las próximas generaciones.

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viernes, 21 de octubre de 2016

• La Fundación Ana Bella, red de mujeres supervivientes


Foto de Libert Teixidó.
Entrevista a Ana Bella Estévez, alma de la multipremiada Fundación
Por Imma Sanchís  ::  La Contra de La Vanguardia  ::  Septiembre 2016.

“Si he sido capaz de aguantar 11 años de maltratos y lo he superado –dice Ana Bella-, no soy una víctima, soy una superviviente y un valor positivo para la sociedad”. Este cambio de enfoque nos permite leer la realidad de otra manera, no se trata de que una de cada diez mujeres en España sea maltratada, pobrecita, sino de que uno de cada diez hombres (en el mundo, uno de cada tres) no está bien de la cabeza y maltrata, pega, humilla, a quien dice querer. El problema lo tienen ellos, las consecuencias las sufren las mujeres. Este cambio de enfoque le ha permitido crear la Fundación Ana Bella, red de mujeres supervivientes que ayudan a otras a romper el silencio y rehacer su vida, una app  internacional, una escuela de capacitación.

Tengo 44 años. Soy sevillana. Estoy separada y tengo 4 hijos y una nieta. Las mujeres seguimos renunciando a nuestros derechos fundamentales por amor. Las leyes justas permean toda la sociedad. He hecho de mi vida mi mensaje para que otras mujeres puedan también ser felices. Soy católica.

¿Once años siendo maltratada?
Me casé a los 18 años y a los 19 ya era madre. Lo amaba. La primera paliza me la dio un día que se despertó de la siesta y yo había salido a comprar.

¿Qué hizo usted?
La maleta, pero me convenció de que me quería. Por mi bien me prohibió salir sola de casa, maquilarme, leer libros… una lista inmensa. Cada vez que alguno de mis hijos lloraba, me pegaba. En una ocasión, tras una paliza, me encerró una semana, sin tele ni radio ni teléfono…

¿Cuál fue su pecado?
Tender la colada en un balcón (un segundo piso). Me acusó de provocar a los hombres que pasaban exponiendo mi ropa interior. Un sábado por la noche me sometió a la prueba de atravesar una discoteca sin que nadie me rozara.

Es un loco
Su primo me sacó a bailar sevillanas y yo me negué, pero mi marido insistió- Cuando llegué a casa me dio una paliza terrible. “¡No me obligues a parecer un celoso delante de la gente!”.

¿Pero y su familia?
Me insistían en que lo abandonara, pero a él nadie le decía nada, y de cara al exterior era estupendo. Yo estaba aislada y confundida.

¿Cuándo reaccionó?
Once años después un día vino con un documento que quería que firmara en el que me comprometía a seguir casada con él aunque me pegara. Por primera vez le dije que no , que quería separarme. “Chiquilla –me dijo-, lo nuestro es amor o muerte”, y me clavó el bolígrafo en la pierna. Empezó a estrangularme y no me resistí, prefería morir, pero mi bebé comenzó a llorar y el instinto de madre, el único que no me robó, me hizo reacciónar. Después me violó, como tantas otras veces.

Un perturbado
Una de cada diez de las mujeres que la rodean viven en un infierno parecido.

¿Cómo escapó usted?
En cuanto se fue a trabajar cogí a mis cuatro niños, dejé Marbella y me fui a Sevilla a una casa de acogida, acababa de denunciar al padre de mis hijos, eso te hace sentir muy culpable.

¿Y después?
Me ofrecieron trabajo de limpiadora y un subsidio de 320 euros. Yo había arrancado un negocio con mi marido y hablo inglés. Rompí ese papel y me dije que no era una víctima, sino una superviviente. Conseguí trabajo en una empresa de telefonía, compré un piso que todavía pago (nadie te quiere de alquiler) y me formé.

Cambió usted las reglas del juego
Sabía que ver mujeres amoratadas o con la cara cubierta contando su caso por televisión lo único que consigue es asustarte. Decidí salir a cara descubierta y explicar que si rompes el silencio hay vida después del maltrato. Al acabar el programa me llamaron más de mil mujeres.

Y creó la Fundación Ana Bella
Sí, una red de mujeres supervivientes que utilizamos nuestra empatía, amor y testimonio positivo para acompañar a las mujeres maltratadas durante todo el proceso y empoderarlas.

Gran trabajo
Hay que ser muy fuerte para romper el silencio, pero después sales de la casa de acogida y la sociedad te sigue viendo con el ojo morado, la administración te da un certificado de víctima y las empresas sólo te ofrecen trabajos ocultos, sin prestigio social y poco remunerados.

De limpiadoras
Un trabajo dignísimo, pero inadecuado si te han repetido que sólo sirves para fregar escalera. Las mujeres que hemos sobrevivido al maltrato tenemos una alta resistencia y tolerancia al fracaso, somos pacientes y perseverantes, entendemos muy bien el lenguaje corporal y nos reinventamos cada día para salir adelante.

Antes que pena merecen un aplauso
Yo después de las palizas iba a vender a nuestra tienda en Puerto Banús, además de cuidar de la casa y mis hijos. Acostumbradas a vivir con el peso del maltrato, cuando ya no lo tienes vuelas.

Todas esas cualidades enfocadas en el mundo laboral son un diamante en bruto
¡Exacto! Somos trabajadoras muy eficaces. Todas las empresas necesitan promocionar sus productos y nosotras necesitamos un trabajo que nos devuelva la autoestima, de cara al público, por eso creamos un servicio de embajadoras de marca y una escuela de formación.

Excelente idea
Hemos impartido formación y hemos dado trabajo a 948 mujeres, consiguiendo reducir el absentismo laboral de las empresas con la que colaboramos del 40% al 1%, y hemos incrementado sus ventas. Busca os más empresas que necesiten trabajadoras comprometidas.

Mujeres victoriosas y no víctimas
La primera mujer maltratada que acogí en casa era una psicóloga que hoy a su vez ayuda a muchísimas mujeres. Somos una red de ternura.

El horror no acaba con la denuncia
Luego está el juicio, montarse una vida, recuperarse del estrés postraumático… Ofrecemos ayuda constante, incondicional, no las soltamos de la mano, somos una red de amigas en la que la víctima se convierte a su vez en agente de cambio social, ayudando a otras mujeres.

¿Cuándo decidió dedicar su vida a esto?
Cuando una chica me pidió que ayudara a su prima, que resultó ser la novia de mi exmarido. Me di cuenta de que si yo, que había sido la víctima de eses hombre y sabía lo que era capaz de hacer, había olvidado que había otra mujer en mi lugar, ¿cómo no se iba a olvidar la sociedad?