viernes 27 de marzo de 2009

• Entrevista con Ghislaine Lanctot

La Mafia Médica
ENTREVISTA DE LAURA JIMENO MUÑOZ

“La Mafia Médica” es el título del libro que le costó a la doctora Ghislaine Lanctot su expulsión del colegio de médicos y la retirada de su licencia para ejercer medicina. Se trata probablemente de la denuncia publicada más completa, integral, explícita y clara del papel que juega a nivel mundial el complejo formado por el Sistema Sanitario y la industria farmacéutica.

El libro expone, por una parte, la errónea concepción de la salud y la enfermedad que tiene la sociedad occidental moderna, fomentada por esta mafia médica que ha monopolizado la salud pública creando el más lucrativo de los negocios.

Además de tratar sobre la verdadera naturaleza de las enfermedades, explica cómo las grandes empresas farmacéuticas controlan no sólo la investigación sino también la docencia médica, y cómo se ha creado un Sistema Sanitario basado en la enfermedad en lugar de en la salud, que cronifica enfermedades y mantiene a los ciudadanos ignorantes y dependientes de él. El libro es pura artillería pesada contra todos los miedos y mentiras que destrozan nuestra salud y nuestra capacidad de autorregulación natural, volviéndonos manipulables y completamente dependientes del sistema.

MEDICINA SIGNIFICA NEGOCIO
Ghislaine Lanctot, autora de La mafia médica, acabó sus estudios de Medicina en 1967, una época en la que -como ella misma confiesa- estaba convencida de que la Medicina era extraordinaria y de que antes del final del siglo XX se tendría lo necesario para curar cualquier enfermedad. Sólo que esa primera ilusión fue apagándose hasta extinguirse.

-¿Por qué esa decepción?
-Porque empecé a ver muchas cosas que me hicieron reflexionar. Por ejemplo, que no todas las personas respondían a los maravillosos tratamientos de la medicina oficial. Además, en aquella época entré en contacto con varios ’terapeutas suaves’ -es decir, practicantes de terapias no agresivas (en francés Médecine Douce)- que no tuvieron reparo alguno en abrirme sus consultas y dejarme ver lo que hacían. Y llegué pronto a la conclusión de que las medicinas no agresivas son más eficaces, más baratas y, encima, tienen menores efectos secundarios.

-Y supongo que empezó a preguntarse por qué en la Facultad nadie le había hablado de esas terapias alternativas no agresivas.
-Así es. Luego mi mente fue más allá y empecé a cuestionarme cómo era posible que se tratara de charlatanes a personas a las que yo misma había visto curar y por qué se las perseguía como si fueran brujos o delincuentes. Por otra parte, como médico había participado en muchos congresos internacionales -en algunos como ponente- y me di cuenta de que todas las presentaciones y ponencias que aparecen en tales eventos están controladas y requieren obligatoriamente ser primero aceptadas por el ’comité científico’ organizador del congreso. ¿Y quién designa a ese comité científico? Pues generalmente quien financia el evento: la industria farmacéutica. ¡Sí, hoy son las multinacionales las que deciden hasta qué se enseña a los futuros médicos en las facultades y qué se publica y expone en los congresos de medicina! El control es absoluto.

-Y eso fue clarificador para usted…
-Y tanto. Darme cuenta del control y de la manipulación a la que están sometidos los médicos -y los futuros médicos, es decir, los estudiantes- me hizo entender claramente que la Medicina es, ante todo, un negocio. La Medicina está hoy controlada por los seguros -públicos o privados, da igual- porque en cuanto alguien tiene un seguro pierde el control sobre el tipo de medicina al que accede. Ya no puede elegir. Es más, los seguros determinan incluso el precio de cada tratamiento y las terapias que se van a practicar. Y es que si miramos detrás de las compañías de seguros o de la seguridad social... encontramos lo mismo.

-El poder económico.
-Exacto, es el dinero quien controla totalmente la Medicina. Y lo único que de verdad interesa a quienes manejan este negocio es ganar dinero. ¿Y cómo ganar más? Pues haciendo que la gente esté enferma... porque las personas sanas no generan ingresos. La estrategia consiste, en suma, en tener enfermos crónicos que tengan que consumir todo tipo de productos paliativos, es decir, para tratar sólo síntomas; medicamentos para aliviar el dolor, bajar la fiebre, disminuir la inflamación.. . pero nunca fármacos que puedan resolver una dolencia. Eso no es rentable, no interesa. La medicina actual está concebida para que la gente permanezca enferma el mayor tiempo posible y compre fármacos; si es posible, toda la vida.

UN SISTEMA DE ENFERMEDAD
-Infiero que ésa es la razón de que en su libro se refiera al sistema sanitario como "sistema de enfermedad"
-Efectivamente. El llamado sistema sanitario es en realidad un sistema de enfermedad. Se practica una medicina de la enfermedad y no de la salud. Una medicina que sólo reconoce la existencia del cuerpo físico y no tiene en cuenta ni el espíritu, ni la mente, ni las emociones. Y que además trata sólo el síntoma y no la causa del problema. Se trata de un sistema que mantiene al paciente en la ignorancia y la dependencia, y al que se estimula para que consuma fármacos de todo tipo.

-Se supone que el sistema sanitario está al servicio de las personas.
-Está al servicio de quien le saca provecho: la industria farmacéutica. De manera oficial -puramente ilusoria- el sistema está al servicio del paciente pero, oficiosamente, en la realidad, el sistema está a las órdenes de la industria que es la que mueve los hilos y mantiene el sistema de enfermedad en su propio beneficio. Se trata, en suma, de una auténtica mafia médica, de un sistema que crea enfermedades y mata por dinero y por poder.

-¿Y qué papel juega el médico en esa mafia?
-El médico es -muchas veces de forma inconsciente, es verdad- la correa de transmisión de la gran industria. Durante los 5 a 10 años que pasa en la Facultad de Medicina el sistema se encarga de inculcarle unos determinados conocimientos y de cerrarle los ojos a otras posibilidades. Posteriormente, en los hospitales y congresos médicos, se les refuerza en la idea de que la función del médico es curar y salvar vidas, de que la enfermedad y la muerte son fracasos que debe evitar a toda costa y de que la enseñanza recibida es la única válida. Además se les enseña que el médico no debe implicarse emocionalmente y que es un ’dios’ de la salud. De ahí que incluso exista caza de brujas entre los propios profesionales de la medicina. La medicina oficial, la ’científica’, no puede permitir que existan otras formas de curar que no sean serviles al sistema.

-El sistema, en efecto, pretende hacer creer que la única medicina válida es la llamada ’medicina científica’, la que usted aprendió y de la que ha renegado. Precisamente en el mismo número en que va a aparecer su entrevista publicamos un artículo al respecto.
-La medicina científica está enormemente limitada porque se basa en la física materialista de Newton: tal efecto obedece a tal causa. Y, por ende, tal síntoma precede a tal enfermedad y requiere tal tratamiento. Se trata de una medicina que además sólo reconoce lo que se ve, se toca o se mide y niega toda conexión entre las emociones, el pensamiento, la conciencia y el estado de salud del físico. Y cuando se la importuna con algún problema de ese tipo le cuelga la etiqueta de ’enfermedad psicosomática’ al paciente y le envía a casa tras recetarle pastillas para los nervios.

-Es decir, que a su juicio, la medicina convencional sólo se ocupa de hacer desaparecer los síntomas.
-Salvo en lo que a cirugía se refiere, los antibióticos y algunas pocas cosas más, como los modernos medios de diagnóstico, sí. Da la impresión de curar pero no cura. Simplemente elimina la manifestación del problema en el cuerpo físico pero éste, tarde o temprano, resurge.

-A su juicio, pues, dan mejor resultado las llamadas medicinas suaves o no agresivas.
-Son una mejor opción porque tratan al paciente de forma holística y le ayudan a sanar... pero tampoco curan. Mire, cualquiera de las llamadas medicinas alternativas constituyen una buena ayuda pero son sólo eso: complementos. Porque el verdadero médico es uno mismo. Y cuando uno es consciente de su soberanía sobre la salud deja de necesitar terapeutas. El enfermo es el único que puede curarse. Nadie puede hacerlo en su lugar. La autosanación es la única medicina que cura. La cuestión es que el sistema trabaja para que olvidemos nuestra condición de seres soberanos y nos convirtamos en seres sumisos y dependientes. En nuestras manos está, pues, romper esa esclavitud.

-Y, en su opinión, ¿por qué las autoridades políticas, médicas, mediáticas y económicas lo permiten? ¿Por qué los gobiernos no acaban con este sistema de enfermedad, costosísimo por otra parte?
-A ese respecto tengo tres hipótesis. La primera es que quizás no saben que todo esto está pasando... pero es difícil de aceptar porque la información está a su alcance desde hace muchos años y en los últimos veinte años son ya varias las publicaciones que han denunciado la corrupción del sistema y la conspiración existente. La segunda hipótesis es que no pueden acabar con ello... pero también resulta difícil de creer porque los gobiernos tienen el suficiente poder.

-Y la tercera, supongo, es que no quieren acabar con el sistema.
Pues lo cierto es que, eliminadas las otras dos hipótesis, ésa parece la más plausible. Y si un Gobierno se niega a acabar con un sistema que arruina y mata a sus ciudadanos es porque forma parte de él, porque forma parte de la mafia.

LA MAFIA MÉDICA
-¿Quiénes integran, a su juicio, la "mafia médica"?
-A diferentes escalas y con distintas implicaciones, por supuesto, la industria farmacéutica, las autoridades políticas, los grandes laboratorios, los hospitales, las compañías aseguradoras, las Agencias del Medicamento, los colegios de médicos, los propios médicos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) -el Ministerio de Sanidad de la ONU- y, por supuesto, el gobierno mundial en la sombra del dinero.

-Tenemos entendido que para usted la Organización Mundial de la Salud es ’la mafia de las mafias.
-Así es. Esa organización está completamente controlada por el dinero. La OMS es la organización que establece, en nombre de la salud, la ’política de enfermedad’ en todos los países. Todo el mundo tiene que obedecer ciegamente las directrices de la OMS. No hay escapatoria. De hecho, desde 1977, con la Declaración de Alma Ata, nadie puede escapar de su control.

-¿En qué consiste esa declaración?
-Se trata de una declaración que da a la OMS los medios para establecer los criterios y normas internacionales de práctica médica. Se desposeyó así a los países de su soberanía en materia de salud para transferirla a un gobierno mundial no elegido cuyo ’ministerio de salud’ es la OMS. Desde entonces ’derecho a la salud’ significa ’derecho a la medicación’. Así es como se han impuesto las vacunas y los medicamentos a toda la población del globo.

-Una labor que no se cuestiona.
-Claro, porque, ¿quién va a osar dudar de las buenas intenciones de la Organización Mundial de la Salud? Sin embargo, hay que preguntarse quién controla a su vez esa organización a través de la ONU: el poder económico.

-¿Cree que ni siquiera las organizaciones humanitarias escapan a ese control?
-Por supuesto que no. Las organizaciones humanitarias también dependen de la ONU, es decir, del dinero de las subvenciones. Y, por tanto, sus actividades están igualmente controladas. Organizaciones como Médicos Sin Fronteras creen que sirven altruistamente a la gente pero en realidad sirven al dinero.

-Una mafia sumamente poderosa.
-Omnipotente, diría yo. Ha eliminado toda competencia. Hoy día a los investigadores se les ’orienta’. Los disidentes son encarcelados, maniatados y reducidos al silencio. A los médicos ’alternativos’ se les tilda de locos, se les retira la licencia o se les encarcela también. Los productos alternativos rentables han caído igualmente en manos de las multinacionales gracias a las normativas de la OMS y a las patentes de la Organización Mundial del Comercio. Las autoridades y sus medios de comunicación social se ocupan de alimentar entre la población el miedo a la enfermedad, a la vejez y a la muerte. De hecho, la obsesión por vivir más o, simplemente, por sobrevivir ha hecho prosperar incluso el tráfico internacional de órganos, sangre y embriones humanos. Y en muchas clínicas de fertilización en realidad se ’fabrican’ multitud de embriones que luego se almacenan para ser utilizados en cosmética, en tratamientos rejuvenecedores, etc. Eso sin contar con que se irradian los alimentos, se modifican los genes, el agua está contaminada, el aire envenenado... Es más, los niños reciben absurdamente hasta 35 vacunas antes de ir a la escuela. Y así, cada miembro de la familia tiene ya su pastillita: el padre, la Viagra; la madre, el Prozac; el niño, el Ritalin. Y todo esto, ¿para qué? Porque el resultado es conocido: los costes sanitarios suben y suben pero la gente sigue enfermando y muriendo igual.

LAS AUTORIDADES MIENTEN
-Lo que usted explica del sistema sanitario imperante es una realidad que cada vez más gente empieza a conocer pero nos han sorprendido algunas de sus afirmaciones respecto a lo que define como ’las tres grandes mentiras de las autoridades políticas y sanitarias’
-Pues lo reitero: las autoridades mienten cuando dicen que las vacunas nos protegen, mienten cuando dicen que el sida es contagioso y mienten cuando dicen que el cáncer es un misterio.

-Bien, hablemos de ello aunque ya le adelanto que en la revista no compartimos algunos de sus puntos de vista. Si le parece, podemos empezar hablando de las vacunas. A nuestro juicio, afirmar que ninguna vacuna es útil no se sostiene. Otra cosa, que sí compartimos, es que algunas son ineficaces y otras inútiles; a veces, hasta peligrosas.
-Pues yo mantengo todas mis afirmaciones. La única inmunidad auténtica es la natural y ésa la desarrolla el 90% de la población antes de los 15 años. Es más, las vacunas artificiales cortocircuitan por completo el desarrollo de las primeras defensas del organismo. Y que las vacunas tienen riesgos es algo muy evidente; a pesar de lo cual se oculta. Por ejemplo, una vacuna puede provocar la misma enfermedad para la que se pone. ¿Por qué no se advierte? También se oculta que la persona vacunada puede transmitir la enfermedad aunque no esté enferma. Asimismo, no se dice que la vacuna puede sensibilizar a la persona frente a la enfermedad. Aunque lo más grave es que se oculte la inutilidad constatada de ciertas vacunas.

-¿A cuáles se refiere?
-A las de enfermedades como la tuberculosis y el tétanos, vacunas que no confieren ninguna inmunidad; la rubéola, de la que el 90% de las mujeres están protegidas de modo natural; la difteria, que durante las mayores epidemias sólo alcanzaba al 7% de los niños a pesar de lo cual hoy se vacuna a todos; la gripe y la hepatitis B, cuyos virus se hacen rápidamente resistentes a los anticuerpos de las vacunas.

-¿Y hasta qué punto pueden ser también peligrosas?
-Las innumerables complicaciones que causan las vacunas -desde trastornos menores hasta la muerte- están suficientemente documentadas; por ejemplo, la muerte súbita del lactante. Por eso hay ya numerosas protestas de especialistas en la materia y son miles las demandas judiciales que se han interpuesto contra los fabricantes. Por otra parte, cuando se examinan las consecuencias de los programas de vacunaciones masivas se extraen conclusiones esclarecedoras.

-Le agradecería que mencionara algunas.
-Mire, en primer lugar las vacunas son caras y le suponen a los estados un gasto de miles de millones de euros al año. Por tanto, el único beneficio evidente y seguro de las vacunas... es el que obtiene la industria. Además, la vacunación estimula el sistema inmune pero, repetida la vacunación, el sistema se agota. Por tanto, la vacuna repetida puede hacer, por ejemplo, estallar el ’sida silencioso’ y garantizar un ’mercado de la enfermedad’ perpetuamente floreciente. Más datos: la vacunación incita a la dependencia médica y refuerza la creencia de que nuestro sistema inmune es ineficaz. Aunque lo más horrible es que la vacunación facilita los genocidios selectivos pues permite liquidar a personas de cierta raza, de cierto grupo, de cierta región... Sirve como experimentació n para probar nuevos productos sobre un amplio muestrario de la población y es un arma biológica potentísima al servicio de la guerra biológica porque permite intervenir en el patrimonio genético hereditario de quien se quiera.

-Bueno, es evidente que hay muchas cosas de las que se puede hacer un buen o mal uso pero eso depende de la voluntad e intención de quien las utiliza. Bien, hablemos si le parece de la segunda ’gran mentira’ de las autoridades: usted afirma que el Sida no es contagioso. Y perdone, pero así como el resto de sus afirmaciones en este ámbito nos han parecido razonadas y razonables, no hemos visto que argumente esa afirmación.
-Yo afirmo que la teoría de que el único causante del sida es el VIH o Virus de la Inmunodeficiencia Adquirida es falsa. Ésa es la gran mentira. La verdad es que tener el VIH no implica necesariamente desarrollar sida. Porque el sida no es sino una etiqueta que se ’coloca’ a un estado de salud al que dan lugar numerosas patologías cuando el sistema inmune está bajo. Y niego que tener sida equivalga a muerte segura. Pero, claro, esa verdad no interesa. Las autoridades nos imponen a la fuerza la idea de que el Sida es una enfermedad causada por un solo virus a pesar de que el propio Luc Montagnier, del Instituto Pasteur, co-descubridor oficial del VIH en 1983, reconoció ya en 1990 que el VIH no es suficiente por sí solo para causar el sida. Otra evidencia es el hecho de que hay numerosos casos de sida sin virus VIH y numerosos casos de virus VIH sin sida (seropositivos). Por otro lado, aún no se ha conseguido demostrar que el virus VIH cause el sida, lo cual es una regla científica elemental para establecer una relación causa-efecto entre dos factores. Lo que sí se sabe, sin embargo, es que el VIH es un retrovirus inofensivo que sólo se activa cuando el sistema inmune está debilitado.

-Por cierto, usted afirma en su libro que el VIH fue creado artificialmente en un laboratorio.
-Sí. Investigaciones de eminentes médicos indican que el VIH fue creado mientras se hacían ensayos de vacunación contra la hepatitis B en grupos de homosexuales. Y todo indica que el continente africano fue contaminado del mismo modo durante campañas de vacunación contra la viruela. Claro que otros investigadores van más lejos aún y afirman que el virus del sida fue cultivado como arma biológica y después deliberadamente propagado mediante la vacunación de grupos de población que se querían exterminar...

-También observamos que ataca duramente la utilización del AZT para tratar el sida.
-Ya en el Congreso sobre SIDA celebrado en Copenhague en mayo de 1992 los ’supervivientes del sida’ afirmaron que la solución entonces propuesta por la medicina científica para combatir el VIH, el AZT, era absolutamente ineficaz. Hoy eso está fuera de toda duda. Pues bien, yo afirmo que se puede sobrevivir al sida.... pero no al AZT. Este medicamento es más mortal que el sida. El simple sentido común permite entender que no es con fármacos inmunodepresores como se refuerza el sistema inmunitario. Mire, el sida se ha convertido en otro gran negocio. Por tanto, se promociona ampliamente combatirlo porque ello da mucho dinero a la industria farmacéutica. Es así de simple.

-Hablemos de la ’tercera gran mentira’ de las autoridades: la de que el cáncer es un misterio.
-El llamado cáncer, es decir, la masiva proliferación anómala de células, es algo tan habitual que todos lo padecemos varias veces a lo largo de nuestra vida. Sólo que cuando eso sucede el sistema inmunitario actúa y destruye las células cancerígenas. El problema surge cuando nuestro sistema inmunitario está débil y no puede eliminarlas. Entonces el conjunto de células cancerosas acaba creciendo y formando un tumor.

-Y es en ese momento cuando se entra en el engranaje del ’sistema de enfermedad’.
-Así es. Porque cuando se descubre un tumor se le ofrece de inmediato al paciente, con el pretexto de ayudarle, que elija entre estas tres posibilidades o ’formas de tortura’: amputarle (cirugía), quemarle (radioterapia) o envenenarle (quimioterapia). Ocultándosele que hay remedios alternativos eficaces, inocuos y baratos. Y después de cuatro décadas de ’lucha intensiva’ contra el cáncer, ¿cuál es la situación en los propios países industrializados? Que la tasa de mortalidad por cáncer ha aumentado. Ese simple hecho pone en evidencia el fracaso de su prevención y de su tratamiento. Se han despilfarrado miles de millones de euros y tanto el número de enfermos como de muertos sigue creciendo. Hoy sabemos a quién beneficia esta situación. Como sabemos quién la ha creado y quién la sostiene. En el caso de la guerra todos sabemos que ésta beneficia sobre todo a los fabricantes y traficantes de armas. Bueno, pues en medicina quienes se benefician son los fabricantes y traficantes del ’armamento contra el cáncer’; es decir, quienes están detrás de la quimioterapia, la radioterapia, la cirugía y toda la industria hospitalaria.

LA MAFIA, UNA NECESIDAD EVOLUTIVA
-Sin embargo, a pesar de todo, usted mantiene que la mafia médica es una necesidad evolutiva de la humanidad. ¿Qué quiere decir con esa afirmación?
-Verá, piense en un pez cómodamente instalado en su pecera. Mientras tiene agua y comida, todo está bien pero si le empieza a faltar el alimento y el nivel del agua desciende peligrosamente el pez decidirá saltar fuera de la pecera buscando una forma de salvarse. Bueno, pues yo entiendo que la mafia médica nos puede empujar a dar ese salto individualmente. Eso sí, habrá mucha gente que preferirá morir a saltar.

-Pero para dar ese salto es preciso un nivel de conciencia determinado.
-Sí. Y yo creo que se está elevando mucho y muy rápidamente. La información que antes se ocultaba ahora es pública: que la medicina mata personas, que los medicamentos nos envenenan, etc. Además, el médico alemán Ryke Geerd Hamer ha demostrado que todas las enfermedades son psicosomáticas y las medicinas no agresivas ganan popularidad. La mafia médica se desplomará como un castillo de naipes cuando un 5% de la población pierda su confianza en ella. Basta que ese porcentaje de la población mundial sea consciente y conectado con su propia divinidad. Entonces decidirá escapar de la esclavitud a la que le tiene sometida la mafia y el sistema actual se derrumbará. Tan sencillo como eso.

-¿Y en qué punto cree que estamos?
-Pues no sabría cuantificarlo pero pienso que probablemente en menos de 5 años todo el mundo se dará cuenta ya de que cuando va al médico va a un especialista de la enfermedad y no a un especialista de la salud. Dejar a un lado la llamada ’medicina científica’ y la seguridad que propone para ir a un terapeuta es ya un paso importante. También lo es perder el respeto y la obediencia ciega al médico. El gran paso es decir no a la autoridad exterior y decir sí a nuestra autoridad interior.

-¿Y qué es lo que nos impide romper con la autoridad exterior?
-El miedo. Tenemos miedo a no acudir al médico. Pero es el miedo, por sí mismo, quien nos puede enfermar y matar. Nos morimos de miedo. Se nos olvida que la naturaleza humana es divina, es decir, concebida para comportarnos como dioses. ¿Y desde cuándo los dioses tienen miedo? Cada vez que nos comportamos de manera diferente a la de un dios nos ponemos enfermos. Esa es la realidad.

-¿Y qué cree que pueden hacer los medios de comunicación para contribuir a la elevación de la conciencia en esta materia?
-Informar sin intentar convencer. Decir lo que sabéis y dejar a la gente hacer lo que quiera con la información. Porque intentar convencerles sería imponer otra verdad y de nuevo estaríamos en otra guerra. Se necesita sólo dar referencias. Basta decir las cosas. Luego, la gente las escuchará si resuenan en ellos. Y si su miedo es mayor que su amor por sí mismos dirán: ’Eso es imposible’. En cambio, si tienen abierto el corazón, escucharán y se cuestionarán sus convicciones. Es entonces, en ese momento, cuando quieran más, cuando se les puede dar más información.

ENTREVISTA DE LAURA JIMENO MUÑOZ
Publicado en: http://crimentales.blogspot.com/search/label/Salud y más de 150 foros.

MÁS SOBRE EL LIBRO:
http://www.google.es/search?sourceid=navclient&hl=es&ie=UTF-8&rlz=1T4GGIH_esES230ES231&q=libro+la+mafia+m%c3%a9dica

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martes 24 de marzo de 2009

• Víctoria Sandón, filósofa en busca de la mujer

TEXTO: MARILÓ HIDALGO - FOTO CEDIDA POR V. SENDÓN - REVISTA FUSIÓN (www.revistafusion.com)

Estudió los dos últimos cursos de la carrera en un sólo año para salir cuanto antes de aquella Universidad. "Estábamos en época del Franquismo y mi facultad era un espanto. El que no era cura, era del Opus Dei o falangista de esos que llevaban la camisa azul puesta todo el día". Victoria se define como filósofa alternativa, "underground" como se dice ahora, y eso en aquellos tiempos era peligroso. Quizá por ello se refugió durante unos años en las aulas del instituto donde impartía clases. Desde siempre su debilidad ha sido polemizar con todo el pensamiento estereotipado: "Creo que hay que darle la vuelta a todo esto para descubrir las mentiras que nos han vendido como 'realidad' y encontrar una nueva lógica, un nuevo sentido a la vida donde la mujer sea la clave porque es la representante de la Diosa-Madre-Tierra primigenia". Escribe, da conferencias, elabora documentales para televisión, viaja... y sigue buscando.

-En tu artículo "La mujer y lo Sagrado" comentas que la mitología relativa a lo femenino ha sido totalmente pervertida y negada por la cultura patriarcal. Desde cuándo y para ocultar qué.
-Buena pregunta, como dicen los políticos. Existe una etapa anterior a la arqueología y comprobada científicamente, en la que se han descubierto sociedades no bélicas, igualitarias, solidarias -donde no existían armas- y que rendían culto religioso a la Gran Diosa-Madre de la Tierra. Se dedicaban a la agricultura, artesanía, arte, comercio... eran ya ciudades neolíticas. Cinco mil años antes de Cristo tuvo lugar una invasión en toda Europa de tribus patriarcales, guerreras, nómadas, sociedades básicamente de dominación procedentes de la zona euroasiática. Poco a poco invadieron el sur de Europa hasta llegar a Creta, el último reducto de ese modelo de sociedad matriarcal. Primero fue por la fuerza, pero la historia ha demostrado que la dominación sólo por la fuerza no pervive, así que lo siguiente fue cambiar la cultura, las creencias, los mitos, todo el orden simbólico: las diosas se convirtieron en dioses. Y hay una cosa muy curiosa, después de esto transcurren mil años de los que no se conoce absolutamente nada, se les denomina los "siglos oscuros". Hasta que aparece un "nuevo mundo" con unos dioses impuestos, sociedades basadas en la dominación, donde la mujer es relegada y obligada al sacrificio y a la sumisión total. Las armas serían el matrimonio y la familia patriarcal. La misma palabra familia, significa grupo de esclavos, hijos y mujeres al mando de un patriarca. Ahí empieza la llamada "dominación simbólica", dominación asumida inconscientemente que se ha perpetuado de generación en generación.

-¿Aquellas sociedades bélicas tuvieron miedo de las sociedades matriarcales?
-Estoy convencida, aunque científicamente es difícil de demostrar. Pero si miras a la historia existe un componente de miedo ante las mujeres con poder, por eso se las ha tachado de brujas o magas y se las ha quitado del medio. Igual que los malos tratos tienen mucho que ver con la inseguridad del propio varón ante el despertar y el predominio de la mujer, y no como consecuencia de esa tontería que dice la Conferencia Episcopal de la liberación sexual. Cuando estudias los mitos, ves que en los femeninos existen dos versiones, una anterior a la dominación y otra posterior. Las grandes diosas pasaron a formar parte del Olimpo de los dioses. ¿Desde cuándo Atenea ha nacido de la cabeza de Zeus? Atenea era la diosa de la serpiente que luego fue transformada en lo que conocemos.

-¿Por qué relacionas a la mujer con lo Sagrado?
-En la antigüedad existían religiones que estaban muy unidas a la naturaleza, conocían sus leyes, se adaptaban a ellas y las utilizaban. ¿Qué mejor representante de la naturaleza que una Diosa Madre, la Madre Tierra? Aquí, lo divino es inmanente, es decir, podemos ser cualquiera de nosotros. El acontecimiento más sagrado es dar a luz a un nuevo ser y en eso, la mujer es fundamental. Es la única que puede crear vida. Así que cuando llegan las "otras religiones", lo primero que hacen es separar a la mujer de la naturaleza y le dicen: "dominarás la tierra"... ¡Pero si no tenemos que dominar nada! Somos Tierra porque somos representantes de esa Diosa Madre, y eso abarca muchas más cosas.

-¿Cómo se descubre esto?
-Hablamos de lo Sagrado que va unido a la vida, a la realidad cotidiana. Algo que no tiene que ver con las religiones. Se trata de encontrar el sentido de la vida, la dimensión sagrada que tiene.Estoy obsesionada con el Mito de la Caverna de Platón, que es como la película de Matrix. Nosotros estamos en un mundo que creemos que es lo real, cuando es prefabricado, donde además nos han vendido cómo lo tenemos que vivir, enfocar y pensar. Hemos perdido el sentido de la vida y sólo nos queda la supervivencia. ¿Qué es sobrevivir en este mundo? Pues hipotecar tu vida para comprar un piso, coche, etc. Te hacen ver que ésta es tu realidad y tenemos que salir de aquí, de esta caverna, de este Matrix para poder encontrar lo real. Pero al mismo tiempo, para que podamos vivir sin rechistar en medio de todo esto, no sólo nos han ofrecido mercancías sino también subjetividades: un modo de pensar, actitudes para estar en este mundo, etc. ¿Cómo nos crean estas subjetividades? Pues a través de los medios de comunicación que nos lavan el cerebro continuamente para que nos encontremos a gusto.

-¿Cómo conectar con esa realidad?
-Hay que dar la vuelta a todo, encontrar las mentiras, las falsedades, los engaños la dominación que ejercen continuamente sobre nosotros: felicidad, consumo, fama, bienestar, progreso, dinero... y encontrar una nueva lógica que nos ayude a desvelar el sentido oculto de lo que nos están vendiendo para encontrar un nuevo sentido a un nuevo orden de civilización. Salir de la Caverna es la nueva dimensión de lo Sagrado que exige actitudes nuevas, interiores, que den al traste con lo establecido.

-Es curioso que coincidan en este momento libros y películas a la hora de reflejar estos dos mundos: el que nos venden como real y el auténtico que en realidad está oculto.
-¿Sabes por qué? Porque creo que estamos cerca de vivir un profundo cambio. Esto que nos rodea no se puede mantener mucho más porque ha empezado su decadencia y puede venirse abajo en dos minutos. Pero este cambio sería muy fuerte. Hablamos de un cambio que debe de realizarse hacia algo que no existe, y esto es muy fuerte. Todas estas coincidencias de las que hablas se producen porque creo que no existe un pensamiento individual, sino que hay algo ahí, que si tú tienes las antenas preparadas, captas. Se intuye algo muy fuerte, y hay muchas señales. Y todo este cambio provocará en las mujeres un detonante que haga saltar por los aires esa dominación simbólica que aún tenemos -como intentar meternos en una talla 36-. Todo esto terminará cuando la mujer se encuentre con lo Sagrado, el auténtico sentido de la vida.

-Dices que el ser humano es un conjunto de símbolos cifrados y que la mujer debería descubrir su propio código secreto porque el que le han enseñado ha sido impuesto por el orden patriarcal.
-He estudiado mucho cómo eran en el origen los arquetipos femeninos y es impresionante ver cómo le dieron la vuelta a todo. Las diosas eran poderosas, independientes, benéficas. Bajo los signos patriarcales pasan a ser maléficas, supeditadas a un dios y sometidas al ridículo -el método más fácil para desprestigiar a alguien-. Esas claves primigenias están dentro de cada una de nosotras y aún no las conocemos: fuerza, capacidad, potencial, inteligencia, poder. Para descubrirlas tenemos que quitarnos de encima la inseguridad y potenciar al máximo la creatividad. Con ella podríamos comernos el mundo como un sandwich.

-Hablando de símbolos, contrapones el mito del Falo con el mito del Santo Grial que lo aproximas a lo femenino. ¿Qué es en realidad?
-Existen mitos que están en nuestro inconsciente y que van tomando distintas formas a lo largo de la historia. Este Grial era el antiguo caldero donde se hizo el mundo, donde la Madre Tierra de algún modo gestó el mundo. Es el vientre que luego pasó a ser el caldero de las brujas -mujeres sabias que conocían los misterios de la naturaleza-, y que pronto fue destruido por el conocimiento de curas, teólogos, médicos... El caldero es el vientre de la Diosa, la Madre de donde surgen todos los seres vivos. Y como todo eso es temido por la cultura patriarcal pues primero lo subliman, "Santo Grial", "copa de Cristo"; luego se hace inalcanzable: clave de la sabiduría, inmortalidad; y por último, se convierte a todo ello en masculino. En el fondo están dejando patente que la clave de todo está ahí, en el caldero, en el vientre, en la mujer.

-¿Por qué hablas de "la genoma" en lugar de "el genoma"?
-Está demostrado científicamente que el cromosoma Y aparece mucho más tarde en el proceso evolutivo y es una adaptación al medio. Creo que las raíces del miedo masculino son tan profundas que podrían encarrilarse en este sentido: es un ser supernumerario, es decir, no fundamental como contraposición a lo femenino. He pensado que esa necesidad de dominación, le vendría precisamente de esa intuición que arraiga en lo más profundo de sí. Lo femenino es muy fuerte y no hay que olvidar que todos los fetos son femeninos hasta los ocho meses.

-¿Y dónde crees que reside el auténtico poder de la mujer?
-Precisamente en eso, en ser mujer. Primero tiene el poder de engendrar, luego la decisión sobre ello. Pero además tiene otros poderes que si no los desarrolla no existen: intuición, comprensión distinta del mundo unida a la naturaleza, etc.

-¿Por qué la mayoría de las culturas han temido la sexualidad de las mujeres y han intentado tapar esto con la moral, las normas o el pecado?
-La sexualidad del hombre es compulsiva, puntual. La de la mujer es difusa, con muchas zonas erógenas, extensiva... Hay que dar la vuelta a la tortilla y el hombre debe aceptar su virilidad en base a sus posibilidades, con sus límites, y no intentar suplir eso con el culto al músculo, la fuerza, las guerras, la competición...

Victoria Sendón continúa hablando apasionadamente de la historia oculta tras la Historia. Del auténtico génesis femenino grabado en el interior de cada mujer a la espera de ser descubierto. "Nosotras mismas somos un mito a realizar", concluye.

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