• Situación actual de la mujer en el mundo

¿Intereses políticos o humanitarios?
EXTRACTOS DEL TEXTO DE SANTIAGO DEXEUS - 3/9/2009 - LA VANGUARDIA - BARCELONA


De las 536.000 muertes de madres en parto del 2005 en el mundo, el 99,6% fueron en sociedades de bajos recursos.

Numerosos organismos internacionales, FAO, ONU, Cruz Roja, así como organizaciones humanitarias, conferencias internacionales, etcétera, se han ocupado de la dramática situación en la que se encuentra la sanidad en los países en vías de desarrollo, y concretamente en lo que hace referencia a la salud materno infantil.

Los objetivos que se pretendían alcanzar en el milenio están todavía lejos de conseguirse, como se demuestra en el análisis comparativo entre los países de la eurozona y los del Áfricasubsahariana. La esperanza de vida es de 80 años para los primeros frente a los 47 para los segundos. La escolarización es casi del 99% frente al 45,7% y la prevalencia del sida del 0.3% frente al 5.8%. De los casi medio millón de nuevos casos de cáncer de cuello uterino, el 80% se dan en los países subdesarrollados. Podría seguir aportando otros muchos indicadores sociales y sanitarios que ilustran hasta la saciedad las diferencias abismales existentes entre estos dos mundos, el de los ricos y el de los pobres. En un solo parámetro nos ganan, el relativo al crecimiento poblacional, que en los países desarrollados es tan sólo del 0,6%, mientras que en los desfavorecidos alcanza al 2,3%, con lo que se agravan las condiciones de desnutrición y mortalidad infantil, como analizaré a continuación.

Entre los objetivos del milenio propuestos para ser alcanzados en el 2015, está la reducción de la mortalidad infantil en dos tercios y la materna en algo más.

La reducción anual en el periodo comprendido entre 1990 y el 2005, según cifras de la ONU (2007), fue del 23.6% para los países desarrollados, frente a el 6,6% de los pertenecientes al tercer mundo, lo cual significa que de las 536.000 muertes maternas habidas en todo el mundo en el 2005, el 0,4% se presentan en las sociedades de nivel económico alto y el resto, nada menos que el 99,6%, en las de bajos recursos.

Otro aspecto ciertamente triste es el de las madres adolescentes que nutren dos colectivos de alto riesgo, el de los abortos provocados en ínfimas condiciones sanitarias y con un porcentaje de mortalidad altísimo, y el de la prostitución juvenil, que se calcula en tres millones en el Áfricasubsahariana. Debo precisar que no se dispone de estadísticas fiables, sino tan sólo de aproximaciones, pues las que tenemos son de las regiones o países con unos mínimos registros; con toda certeza, los resultados serían todavía más dramáticos si se estudiara toda la población africana.

África era un continente rico antes de que fuera diezmada por el lucrativo mercado de los esclavos; en la actualidad está sufriendo otro tipo de sangría, nada ilegal pero que dificulta cada vez más el acceso a la sanidad de los africanos. Se trata de la emigración de los médicos nativos hacia los países occidentales. Si la proporción de médico por habitante es de 1 por mil en las naciones desarrolladas, en las que están en vías de desarrollo es de 1/ 10.000 y en Áfricade 1/ 100.000. Así de sencillo, en Francia trabajan más médicos de Benín que en su país de origen, y lo mismo ocurre en Chicago con los de Sierra Leona.

Como ocurre en tantas ocasiones, es mucho más fácil detectar los errores ajenos que reconocer los propios. La salud de la mujer en el mundo desarrollado deja mucho que desear, y presenta unos índices de morbilidad que no padece el hombre y que debemos atribuir a puro y duro sexismo social y laboral.

El pasado 8 de marzo, día internacional de la Mujer, un editorial de este periódico denunciaba, como cada año, una serie de reivindicaciones nunca resueltas: la igualdad de oportunidades, la conciliación del trabajo con la familia, la igualdad de salarios para el mismo trabajo en comparación con el del hombre (la Comisión Europea cifra en una media del 17,4% menos el salario femenino con respecto al masculino, para un mismo trabajo), una pensión de viudedad digna, distribución equitativa del trabajo que incluye la educación y atención a los hijos...

Lo que estoy señalando podrá parecer que nada tiene que ver con la salud femenina. No sólo no es así, sino que el cacareado Estado del bienestar del que goza Europa desaparecería en menos de 40 años sin la contribución laboral de la mujer. Si se quiere mantener la sanidad pública, la educación y las pensiones para todos, la total incorporación de la mujer al mundo laboral es esencial.

Es obvio que tras una larga e incruenta lucha, las mujeres han obtenido el derecho a decidir sobre muchos aspectos que son propios de su condición de mujer y las leyes finalmente las han amparado. Pero con razón escribe Flora de Pablo: "Las mujeres hemos salido al mercado laboral, pero a los hombres les cuesta entrar en la cocina...".

Cuando se expresan parecidos argumentos, siempre se esgrime que el mundo es ya femenino, puesto que el número de parlamentarias es un 50% mayor que hace diez años, y el 30% de ellas se halla en los consejos directivos de las empresas; pero estos números son una falacia, pues se partía de cifras tan irrisorias que mejorarlas no constituía ningún logro espectacular. La disociación entre personalidad laboral y género femenino persiste, y con su repercusión en la salud de la mujer.

La feminización de las universidades es un hecho incuestionable. En el mundo de la investigación, el futuro de las mujeres no es el mismo que el de los hombres, y muchas jóvenes investigadoras abandonan su carrera científica por imperativos familiares (véase J. A. Guinovart, La Vanguardia,25/ V/ 2008).

Tenemos cifras que demuestran lo anterior: el 50% de las altas empresarias británicas tienen hijos, cifra muy inferior comparada con la de sus colegas varones, ya que son padres el 96% de ellos.

Si el expediente académico de las jóvenes universitarias es superior a sus compañeros, a los cinco años de haber abandonado las facultades, las mujeres en puestos de responsabilidad empiezan a disminuir y entre los médicos sólo el 14% alcanzan el profesorado.

En síntesis, la mujer debe desarrollar su personalidad en cualquier ámbito de una sociedad que está dominada por el hombre, sin perder su condición femenina. Esta es una situación tremendamente ambivalente que genera diversa patología. Por poner un ejemplo, la posibilidad de padecer episodios de depresión profunda a lo largo de la vida ocurre en la mujer entre el 10-25%, y tan sólo en el 5-10% de los hombres; a estos la sociedad los protege.

El papel de ama de casa no sólo causa situaciones estresantes, sino que por sí mismo es estresante. El trabajo doméstico requiere un alto grado de responsabilidad, que va desde el control de la economía doméstica hasta velar por la salud de la familia. Es un trabajo continuo, en contraposición con el discontinuo, remunerado por ley y con normas perfectamente establecidas en los contratos. Este último tiene sus tiempo de reposo, vacaciones semanales y anuales. En España, el 80% de los empleos a tiempo parcial los ocupan mujeres.

La evidencia del riesgo elevado en que se encuentra la mujer en los países en vías de desarrollo es obvio, y requiere soluciones de una inmediatez reñida con la burocracia o la corrupción que puede darse en algunos países que reciben las ayudas.

No puedo evitar recordar, por demagógico que parezca, que de los 200 billones de dólares que costó la guerra de Iraq, si se hubieran dedicado 100 a sanidad se habría alcanzado una cobertura universal de recursos sanitarios. Con otros 50 billones se hubiera acabado con el hambre en el mundo. Otros 35 podrían destinarse a educación y conseguir universalizar estudios primarios y secundarios… y si se hubieran destinado 6 a la investigación del cáncer, probablemente dispondríamos ya de tratamientos curativos para esta grave patología a la que todos estamos expuestos.

S. DEXEUS, cátedra de Investigación en Obstetricia y Ginecología de la Universidad Autónoma de Barcelona santiagodexeus@santiagodexeus.com

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• Madre de la Mar de Guadalupe Urbina

Guadalupe Urbina: “A mí me inspira mi identidad, mis orígenes, la historia de mi cultura”

TEXTO WENDY SEGURA - PRENSA Y RELACIONES PÚBLICAS - DEPARTAMENTEO DE PROYECCIÓN MUSEOLÓGICA DEL MUSEO DE COSTA RICA.
Su energía y vitalidad son contagiantes, hablar con Guadalupe Urbina es sentir orgullo de ser costarricense, mestiza y descendiente indígena. Al hablar de ella, de inmediato nos remitimos a su potente voz, sus canciones, llenas de un mensaje que busca regresar y sobre todo respetar las raíces que nos unen como un pueblo lleno de contrastes, pero centralizado en una ciudad que se “come” su pasado ancestral. Su imagen, esa no pasa desapercibida, muy orgullosa de todo aquello que predica.

Durante este 2009, ya recuperada y llena de vida, Guadalupe viene con un proyecto diferente: la pintura, que evoca aquello que ella ama de su identidad y sus orígenes.

Todo empezó en el año 2000, cuando emprendió la tarea de ilustrar sus propios cuentos, esos que escribió durante su estadía de casi 10 años en Holanda, donde crió a su hija Ángela; su necesidad de fomentar en ella y en su hijo mayor Antonio, la cultura precolombina de su pueblo natal Guanacaste, la llevó a leer, reinterpretar e ilustrar los cuentos que contaba.

Sin embargo, fue durante su convalecencia, de una enfermedad de la que no le gusta hablar, que nacieron la mayor cantidad de sus pinturas “yo empecé a pintar en un proceso terapéutico… ¿sabes? el cuerpo es sabio, sabe como curarse y mi cuerpo buscó la pintura como medio de escape”. De este proceso nació la exhibición “Los colores de Guadalupe Urbina”, una exposición que como la misma Guadalupe lo expresa, la llena de orgullo, y sobre todo, le alegra que sea en el Museo Nacional la primera vez que se presente.

Quien visite la exhibición, podrá apreciar una muestra de 25 cuadros con técnicas como el acrílico y el collage, elaborados en exóticos papeles reciclados con fibras naturales como el mango, el tamarindo o el arroz, o en papeles especializados como el canson o el fabriano.

Pero además, podrá apreciar un video elaborado por la artista gráfica Verona Fonté, e inspirado en la canción orígenes de la misma Urbina. “En la exhibición hay una mezcla de todos los pensamientos y filosofías de las culturas de la América precolombina: la cultura Teotihuacana, maya, azteca y bribri”, aclaró la misma Guadalupe.

“A mi lo que más me interesa es la recuperación de un pensamiento filosófico y además de una visión del mundo que no solo está en el pasado; sino que los pueblos las siguen compartiendo, un amor profundo por los animales, aún los domésticos”.

Los textos que acompañan sus pinturas son tomados de libros y de sus propias canciones.
Fuente de inspiraciónGuadalupe confiesa que para ella ha sido una labor continua mantener vivas sus raíces, durante sus múltiples viajes, busca siempre tener a mano lecturas que la inspiren y la hagan reinterpretar aquellos cuentos, extraídos de libros que sirven como una especie de asistencia, para después escribir y pintar, “yo recurro a la literatura y reinvento” y agregó “a mi me inspira mi identidad, mis orígenes, la historia de mi cultura… tengo el privilegio de ser mestiza y eso me dignifica”.

Las pinturas muestran una fuerte influencia del libro del pop vuh, el libro sagrado de los mayas, “el origen según los mayas es divino, porque ellos tienen una deidad que se equivoca, y esto genera un pueblo tolerante y respetuoso” aclara Guadalupe.

Los animales
Su pintura refleja gran variedad de animales; colibríes, zopilotes, mariposas, jaguares y alacranes, son solo algunos de los muchos animales representados en su obra. Para los indígenas los animales eran muy importantes y hasta les atribuían cualidades humanas a los mismos, sin embargo Guadalupe prefiere que los humanos seamos como los animales “pues los animales entienden la naturaleza y la respetan”.

Agrega, “un murciélago es sagrado porque aun siendo ciego, ve en la noche, una mariposa es símbolo de fuego, muy importante en la cultura indígena, los zopilotes tienen la particularidad de que limpian el mundo, y no nos cobran nada por hacerlo, pero no solo eso, saben trabajar en equipo y además en nuestras culturas los muertos son sagrados y son los zopilotes los que llevan el cuerpo de los muertos hasta el cielo y lo esparcen por el universo”.

Las mujeres-madres
Otra de las grandes inspiraciones para Guadalupe Urbina en su obra plástica es lo que ella ha llamado la secuencia de las madres (Madremonte, Madre culebra, Madre del mar y La madre pariendo: mi nacimiento). En su pintura se da una fuerte influencia por la recuperación de la importancia que ha tenido y tiene la mujer en las cultura precolombinas.
Para la artista, “este montón de madres son arquetipos femeninos, que además son muchas caras de mi, es como el cuarto de los espejos, una es una, pero también son muchas” pero además, agrega Urbina, representan la sabiduría, la abuela, la vieja mañosa que sabe de todo, pero que no quiere hacer otra cosa que lo suyo, esa que está debajo del mar tan solo esperando.

Y como si fuera un circulo vicioso, las madres están representadas por animales, figuras como la culebra, tan odiada en las creencias judeo- cristiana, pero tan adorada en las culturas precolombinas mesoamericanas “la serpiente representa muy bien a la madre, la abuela, es símbolo de astucia, protección, flexibilidad, agilidad y fertilidad, además cambia su piel y se regenera por si misma”.

http://www.guadalupeurbina.com/GuadalupeUrbina/Home_Spanish.html

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• Hombres de Marte, mujeres de Venus 3º parte

EXTRACTO DEL LIBRO DE JOHN GRAY “LOS HOMBRES SON DE MARTE Y LAS MUJERES SON DE VENUS”

LOS HOMBRES SE METEN EN SUS CUEVAS Y LAS MUJERES HABLAN
Una de las mayores diferencias entre hombres y mujeres es la manera en que enfrentan el estrés. Los hombres se concentran en si mismos y se apartan cada vez más mientras que las mujeres se sienten cada vez más abrumadas e involucradas emocionalmente. En esos momentos, la necesidad de sentirse bien de un hombre es diferente de la de una mujer. El se siente mejor resolviendo los problemas mientras que ella se siente mejor hablando de ellos. El hecho de no comprender y no aceptar dichas diferencias crea una fricción innecesaria en nuestras relaciones. Veamos un ejemplo común.

Cuando Tomás llega a casa quiere relajarse y serenarse leyendo tranquilamente el diario. Se siente tenso por los problemas no resueltos de ese día y encuentra alivio en el olvido. Se esposa, Maria, también quiere relajarse de su día de tensiones. Sin embargo, quiere aliviarse hablando acerca de los problemas de ese día. La tensión que surge lentamente entre ellos se convierte en forma gradual en resentimiento.

Tomás piensa secretamente que Maria habla demasiado, mientras que Maria se siente ignorada. Sin comprender sus diferencias se apartarán cada vez más.

Probablemente pueda usted reconocer esta situación porque representa solo uno de los numerosos ejemplos en que hombres y mujeres están en desacuerdo. Este problema no corresponde solamente a Maria, sino que esta presente en casi toda relación.

La solución de este problema para Tomás y Maria no depende de lo mucho que se amaron sino de hasta que punto entendieron al sexo opuesto.

Sin saber que las mujeres realmente necesitan hablar de los problemas para sentirse mejor, Tomás continuaría pensando que Maria habla demasiado y se resistiría a escucharla. Sin saber que Tomás, estaba leyendo el diario para sentirse mejor, Maria se sentiría ignorada y descuidada. Persistiría en tratar de hacerlo hablar aún cuando él no quisiera hacerlo.

Estas dos diferencias pueden resolverse comprendiendo en primer lugar con mas detalles de que manera hombres y mujeres enfrentan el estrés. Observemos nuevamente la vida en Marte y en Venus y recojamos algunas ideas acerca de hombres y mujeres.

CÓMO SE ENFRENTA EL ESTRÉS EN MARTE Y EN VENUS
Cuando un marciano se siente perturbado nunca habla de lo que le esta molestando. Nunca haría que otro marciano cargara con su problema a menos que la asistencia de su amigo resultase necesaria para resolver el problema. Por el contrario, se torna muy silencioso y se mete en su cueva privada para pensar en su problema y meditar a fin de descubrir una solución. Cuando la encuentra, se siente mucho mejor y sale de su cueva.

Si no puede encontrar una solución, entonces hace algo para olvidar sus problemas, como por ejemplo leer las noticias o jugar a algo. Al liberar su mente de los problemas del día, puede relajarse gradualmente. Si su estrés es realmente grande procura involucrarse en algo aun más excitante como correr en su auto, competir en alguna prueba o treparse a una montaña.
Cuando una venusina esta alterada o tensa, a fin de sentirse aliviada busca alguien de su confianza y le habla en detalle acerca de los problemas del día. Cuando las venusinas comparten la sensación abrumadora, se sienten mejor. Así es la manera venusina.

En Venus el hecho de compartir los problemas con otros es realmente considerado un signo de amor y confianza y no una carga. Las venusinas no sienten vergüenza de tener problemas. Sus egos no dependen de mostrarse “competentes” sino más bien de mantener relaciones afectuosas. Comparten abiertamente los sentimientos de pesadumbre, confusión, desesperanza y agotamiento.

Una venusina se siente bien cuando tiene amigos afectuosos con quienes compartir sus sentimientos y sus problemas. Un marciano se siente bien cuando puede resolver sus problemas por su propia cuenta en su cueva. Estos secretos para sentirse bien siguen vigentes hoy en día.

EL ALIVIO EN LA CUEVA
Cuando un hombre se siente tenso se retirará a la cueva de su mente y se concentrará en la solución de un problema. Generalmente escoge el problema más urgente o el más difícil. Se concentra tanto en la solución de dicho problema, que pierde conciencia de todo el resto en forma temporal. Otros problemas y responsabilidades quedan en un segundo plano.

En esos momentos, se vuelve cada vez más distante, olvidadizo, insensible y preocupado en sus relaciones. Por ejemplo, al mantener una conversación con él en el hogar, pareciera como si solo cinco por ciento de su mente estuviera disponible mientras que noventa y cinco por ciento restante siguiera ocupado.

Su conciencia plena no esta presente porque esta meditando acerca de su problema, esperando encontrar una solución. Cuando más tenso se encuentra tanto más absorto en el problema se mostrará. En esos momentos es incapaz de brindarle la atención y el sentimiento que una mujer recibe normalmente y que ciertamente merece. Su mente esta preocupada y el no puede liberarla. Sin embargo, si encuentra una solución, se sentirá instantáneamente mucho mejor y saldrá de su cueva; de repente se muestra disponible para relacionarse nuevamente.

Sin embargo, si no puede encontrar una solución a su problema, entonces permanece en su cueva. Para poder salir, se dedica a leer el diario, mirar televisión, conducir su auto, hacer ejercicio físico, ver un partido de fútbol, jugar al básquet y otras actividades semejantes. Cualquier actividad estimulante que inicialmente requiera solo cinco por ciento de su mente puede ayudarlo a olvidar sus problemas y desprenderse de ellos. Luego, al día siguiente, puede reorientar con mayor éxito su atención hacia el problema.

Analicemos con más detalle unos pocos ejemplos. Habitualmente Jim suele leer el diario para olvidar sus problemas. Cuando lee ya no se ve enfrentado a los problemas del día. Con cinco por ciento de su mente que no esta concentrado en los problemas del trabajo, comienza a formarse opiniones y a descubrir soluciones para los problemas del mundo. Gradualmente su mente se involucra cada vez más con los problemas mundiales y olvida los propios. De esta manera efectúa la transición de estar centrado en sus problemas laborales a centrarse en los numerosos problemas del mundo (de los cuales no es directamente responsable). Este proceso libera su mente de los problemas absorbentes del trabajo para poder centrarse nuevamente en su esposa y su familia.

Tomás mira un partido de fútbol par liberar su tensión y serenarse. Libera su mente del hecho de tratar de resolver sus propios problemas, resolviendo los problemas de su equipo favorito. Al observar el partido puede sentir indirectamente que resolvió un problema con cada jugada. Cuando su equipo marca puntos o gana, goza con el éxito. Si su equipo pierde, sufre como si el mismo hubiese perdido. Sin embargo. En cualquiera de los dos casos, su mente se encuentra liberada del dominio de sus problemas reales.

Para Tomás y muchos hombres, la inevitable liberación de tensión que se produce al terminar cualquier encuentro deportivo, al ocurrir un acontecimiento o después de ver una película proporciona una liberación de la tensión que siente en su vida.

CÓMO REACCIONAN LAS MUJERES ANTE LA CUEVA
Cuando un hombre esta metido en su cueva, no puede ofrecerle a su pareja la atención cualitativa que ella merece. A esta le resulta difícil aceptarlo en esos momentos porque no sabe hasta que punto el se encuentra en tensión. Si llegara a casa y hablara de todos sus problemas, ella se mostraría más compasiva. Pero él no habla de sus problemas y ella siente que la ignora. Ella puede afirmar que él esta perturbado, pero supone erróneamente que no se preocupa por ella porque no le habla.

Las mujeres generalmente no entienden como enfrentan los marcianos el estrés. Esperan que los hombres se abran y hablen de sus problemas tal como lo hacen las venusinas. Cuando un hombre esta metido en su cueva, una mujer se siente resentida porque el no se muestra más abierto. Se siente lastimada cuando él lee el diario o sale a jugar un partido de básquet y la ignora.

Esperar que un hombre que se encuentra en su cueva se abra, se muestre sensible y afectuoso en forma instantánea es tan poco realista como esperar que una mujer que se encuentra perturbada se calme y razone de inmediato. Resulta tan erróneo esperar que un hombre este siempre en contacto con sus sentimientos afectuosos como esperar que los sentimientos de una mujer sean siempre racionales y lógicos.

Cuando los marcianos se meten en sus cuevas tienden a olvidar que sus amigos también pueden tener problemas. Se impone un instinto que dice: antes de que puedas ocuparte de otro, debes ocuparte de ti mismo. Cuando una mujer observa que un hombre reacciona así, generalmente lo rechaza y se muestra resentida.

Ella tal vez le pida apoyo en un tono exigente como si tuviera que luchar por sus derechos con ese hombre despreocupado. Al recordar que los hombres son de Marte, una mujer puede interpretar correctamente su reacción ante la tensión como un mecanismo para enfrentar el problema, mas que como una expresión de sus sentimientos hacia ella. Puede comenzar a cooperar con él para obtener lo que quiere en lugar de rechazarlo.

Por otra parte, los hombres no tienen mucha conciencia de hasta que punto se tornan distantes cuando se encuentran en la cueva. Cuando un hombre reconoce que el retirarse a su cueva puede afectar a la mujer, puede sentir compasión cuando esta se siente desatendida y poco importante. Recordar que las mujeres son de Venus lo ayuda a ser más comprensivo y respetuoso respecto de las reacciones y sentimientos. Al no comprender la validez de las reacciones de ella, un hombre comúnmente se defiende y ambos discuten. Los siguientes son cinco malentendidos comunes:

1. Cuando ella dice: “no estas escuchando”, él responde “¿qué quieres decir con que no te estoy escuchando? Puedo decirte todo lo que dijiste” cuando un hombre esta en la cueva puede registrar lo que ella esta diciendo con cinco por ciento de la mente que esta escuchando. Un hombre piensa que si esta escuchando con cinco por ciento, esta escuchando de veras. Sin embargo, ella pide su atención plena.

2. Cuando ella dice “Siento como si ni siquiera estuvieras aquí!”, Él responde: “¿Qué quieres decir con que no estoy aquí? Por supuesto que estoy aquí. ¿Acaso no me ves?” Él piensa que si su cuerpo esta presente ella no tendría que decir que el no esta allí. Sin embargo, aunque su cuerpo esta presente, ella no siente su plena presencia y eso es lo que desea transmitirle.

3. Cuando ella dice: “Yo no te importo”, él responde: “¡por supuesto que me importas! ¿Por qué piensas que estoy tratando de resolver este problema?” Él piensa que por el hecho de estar preocupado por resolver un problema que de algún modo la beneficiará, ella debería saber que a él le interesa. Sin embargo, ella necesita sentir su atención y su cuidado directos y eso es lo que realmente solicita.

4. Cuando ella dice: “Siento que no soy importante para ti” él alega: “Eso es ridículo. Por supuesto que eres importante.” Él piensa que los sentimientos de ella no son validos porque él esta resolviendo problemas para su beneficio. No se da cuenta de que cuando el se centra en un problema e ignora los problemas que la aquejan, casi todas las mujeres reaccionarían de la misma manera, tomándolo como algo personal y sintiendo entonces que no tienen mucha importancia.

5. Cuando ella dice: “no tienes sentimientos. Estas encerrado en ti mismo”, él responde: “¿qué tiene de malo? ¿Cómo pretendes que yo pueda resolver este problema?” Él piensa que ella se ha mostrado demasiado crítica y exigente porque él esta haciendo algo que le resulta esencial para resolver sus propios problemas. El no se siente apreciado. Además, no reconoce la validez de los sentimientos de ella. Los hombres en general no se dan cuenta de cuán drástica y rápidamente pueden pasar de ser cálidos a insensibles y distantes.. En su cueva, un hombre se preocupa por resolver sus problemas y no es conciente de la manera en que su actitud de indiferencia puede ser recibida por los demás.

Para aumentar la cooperación, tanto hombres como mujeres necesitan entenderse mejor. Cuando un hombre comienza a ignorar a su esposa, ésta a menudo lo toma como algo personal. El hecho de saber que él esta enfrentando el estrés a su manera resulta extremadamente útil para ella, pero no siempre le alivia el dolor.

En algunas ocasiones ella puede sentir la necesidad de hablar de esos sentimientos. Ese es el momento en que el hombre debe reconocer los sentimientos de ella. Él necesita comprender que ella tiene derecho a hablar de sus sentimientos de ser ignorada y no respaldada, así como él tiene derecho a retirarse a su cueva y no hablar. Si ella no se siente comprendida le resultará difícil liberar su dolor.

Los hombres son de Marte, las mujeres de Venus. Gray, John. Editorial
Debolsillo. Precio:9,95 €. 352 páginas. ISBN: 8497592662

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• Baila con nosotras... ¡Están lloviendo hombres!



Están lloviendo hombres
La humedad está subiendo
El barómetro desciende
Según nuestras fuentes de información
hay que salir a las calles.

Porque esta noche por primera vez
alrededor de las diez y media
Por primera vez en la historia
Van a llover hombres.

Están lloviendo hombres
Aleluya!!
Están lloviendo hombres
Amén.

Yo voy a salir
Y me voy a mojar hasta los huesos

Aleluya!!
Están lloviendo hombres
hombres especiales de todos los tipos:
altos, rubios, morenos, y delgados.
Ásperos y duros y fuertes y normales.

Dios bendiga a la Madre Naturaleza,
Ella también es una mujer soltera
Ella tomó el cielo por asalto
e hizo lo que tenía que hacer.

Ella enseñó a cada ángel a reestructurar el cielo
para que todas y cada una de las mujeres
pudiesen encontrar su tipo perfecto.

Están lloviendo hombres!!!!

No tengan miedo del mal tiempo,
Yo sé que todas lo necesitan.

Siento que comienza la tormenta...
que ya está por empezar...
escucha el trueno...
no pierdas el tiempo...
quita el tejado y quédate en la cama,
quita el tejado y quédate en la cama.

Están lloviendo hombres
Aleluya!!
Están lloviendo hombres
Amén.

Están lloviendo hombres.
Están lloviendo hombres.
Están lloviendo hombres.


It's Raining Men
Humidity is rising
Barometer's getting low
According to our sources
The street's the place to go
Cause' tonight for the first time
Just about half past ten
For the first time in history
It's gonna start raining men

It's raining men
Hallejulah
It's raining men
Amen
It's raining men
Hallejulah
It's raining men
Amen


Humidity is rising
Barometer's getting low
According to our sources
The street's the place to go
Cause' tonight for the first time
Just about half past ten
For the first time in history
It's gonna start rainin men

It's raining men
Hallejulah
It's raining men
Amen

I'm gonna go out
I'm gonna let myself get
Absolutley soaking wet
It's rainin men
Hallejulah
It's raining men
Every special men
Tall, blonde, dark and lean.
Rough and tough and strong and mean.

God bless Mother Nature
She's a single woman too
She took over heaven
And she did what she had to do
She taught every Angel
To rearranged the sky
So that each and every woman
Could find the perfect guy
It's raining men

Don't get yourself Weather Girls
I know you want to I feel stormy wheather moving in
About to begin Hear the thunder
Don't you loose your head
Rip off the roof and stay in bed (Rip off the roof and stay)

It's raining men
Hallejulah
It's raining men
Amen
It's raining men
Hallejulah
It's raining men
Amen
It's raining men
Hallejulah
It's raining men
Amen
It's raining men
Hallejulah
It's raining men
Amen It's raining men
It's raining men
It's raining men
It's raining men

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• Ser Hombre. Mitos y claves de la masculinidad

EXTRACTO DEL LIBRO "SER HOMBRE. MITOS Y CLAVES DE LA MASCULINIDAD" DE SAM KEEN

Hacía poco que me había divorciado después de 17 años de matrimonio, mis hijos vivían a seiscientos kilómetros de distancia y estaba locamente enamorado de una hermosa joven. Ella se estaba distanciando de mí rápidamente y yo sentía la presencia de otro hombre que la rondaba.

No había un solo momento en el que no estuviera tramando la forma de reconquistarla, de lograr que me amara. Soñaba despierto que era irresistible, alegre y potente, que la apoyaba, la estimulaba, que me complacía su crecimiento y que me dedicaba generosamente a satisfacer sus necesidades y deseos. En la vida real ella no contestaba mis llamadas y nuestras noches juntos eran raras y terribles.

A fin de protegerme de su pérdida inminente, ya me había procurado otra amante que llenara mis horas vacías y mis noches solitarias, la dulce lujuria que curara la herida de un matrimonio y un amor fracasados. Mi vida se descosía como un traje viejo.

Cierto día fui a ver a un amigo y le conté mi situación. Yo estaba hecho polvo y entonces él me dio el consejo más importante que he recibido sobre qué significa ser hombre. Dijo:

“Hay dos preguntas que un hombre debe hacerse para crecer.
La primera pregunta es: ¿Cuál es mi camino y hacia donde voy?
La segunda pregunta es: ¿Quién vendrá conmigo en este viaje?
Si alteras el orden de las preguntas te verás en graves problemas y no crecerás como hombre.”

Fue entonces cuando comencé a darme cuenta de la abrumadora influencia que LA MUJER tenía sobre mi vida y la de todos los hombres.

No estoy hablando de las mujeres reales de carne y hueso, sino de LA MUJER, esa que está conformada por las figuras femeninas arquetípicas que viven en nuestro inconsciente. ELLA, esa que activa en nosotros emociones que nos sorprenden y dirige muchos de nuestros actos sin que nos demos cuenta.

(A partir de ahora cuando me refiera a LA MUJER como diosa, bruja, arquetipo o fantasma de mi interior, lo haré en mayúsculas. Y cuando me refiera a la mujer mortal de carne y hueso lo haré en minúsculas).

Aparentemente yo era un hombre exitoso. Había acabado una carrera universitaria siendo muy joven y, a mis 35 años, llevaba una vigorosa vida de profesor y escritor. Como la mayoría de los hombres entregaba la mayor parte de mi energía y de mi atención al trabajo.

Pero mi segundo nombre era “Hombre devorado por LA MUJER”. Todo el tiempo, mientras avanzaba en mi profesión, estuve comprometido en una ansiosa e interminable lucha por encontrar a la “mujer adecuada”, por lograr que mi relación “funcionase”, por crear un buen matrimonio.
También me preocupaba el sexo ¿Soy lo suficientemente bueno? ¿Habrá llegado ella al orgasmo? ¿Por qué no soy potente todo el tiempo? ¿Qué hago con mi deseo por otras mujeres? Cuanto más complicado era mi matrimonio, más me empeñaba en arreglarlo. Trabajé obsesivamente en la comunicación con mi pareja, el sexo y todo lo demás durante mucho tiempo.

El divorcio, finalmente, rompió el modelo simbiótico padre-madre de mi primer matrimonio. Con muchas ilusiones de libertad y éxtasis comencé a “explorar mi sexualidad” y a buscar nuevamente a la “mujer adecuada”. Como mi obsesión por LA MUJER crecía, se me ocurrió que si conocía mis aspectos femeninos no dependería tanto de las mujeres para obtener motivación, placer y ayuda. Durante muchos años de introspección y trabajo personal me pregunté constantemente “¿Soy lo suficientemente receptivo, entregado, intuitivo, sensual, flexible, “femenino”? ¿Soy lo suficientemente activo, decidido, racional, agresivo, “masculino”?”. Pero todos mis esfuerzos parecían arrojarme aún más profundamente en brazos de LA MUJER.


EL VÍNCULO INCONSCIENTE DEL HOMBRE CON LA MUJER
La realidad es que los hombres no tenemos conciencia del poder que LA MUJER ARQUETÍPICA tiene sobre nosotros. Y como no nos damos cuenta de las cadenas que nos atan a ELLA, estas cadenas son aún más fuertes.

Los hombres permanecemos desconectados de nuestra experiencia masculina y de nuestros sentimientos profundos porque nos pasamos la vida negando, defendiéndonos, tratando de controlar y reaccionando ante el poder que LA MUJER tiene sobre nosotros.

Sólo aprenderemos a conocer los misterios propios de la masculinidad separándonos del mundo de LA MUJER. Pero antes de esa separación debemos darnos cuenta de las formas en que LA MUJER ARQUETÍPICA nos atrapa, incorpora, define y devora; porque sino estaremos siempre proyectándola y seremos controlados por aspectos que nos pertenecen aunque nos neguemos a verlos.

Los hombres frecuentemente ignoramos hasta que punto nuestras vidas giran alrededor de la relación que mantenemos con LA MUJER ARQUETÍPICA.

Estamos hechizados por ELLA. LA MUJER es el misterioso fundamento de nuestra existencia. ELLA es el auditorio delante del cual se representa el drama de nuestra vida. ELLA es el juez que nos declara culpable o inocente. ELLA es el Paraíso del que nos expulsaron y que nuestros cuerpos añoran. ELLA es la Diosa que garantiza nuestra salvación y, también, la MADRE CASTRADORA que nos la niega. ELLA tiene sobre nosotros un poder mitológico que nos aterra y fascina al mismo tiempo.

Los hombres nos creemos muy independientes, pero la realidad es que somos muy vulnerables al poder que LA MUJER ARQUETÍPICA tiene sobre nosotros. Por eso comprometemos tanta energía y malgastamos tanto poder tratando de controlar, evitar, conquistar o degradar a las mujeres con las que nos relacionamos.

Cuando un hombre se permite sentir la gran influencia que LA MUJER ARQUETIPICA tiene en su vida es más fuerte que cuando se cree autosuficiente y libre. Sin embargo es imprescindible saber que esta vulnerabilidad no es un síntoma de neurosis ni de anormalidad sino que es un hecho que forma parte del ser masculino en evolución.

Hemos nacido de LA MUJER y nos ha costado mucho trabajo llegar a ser el ser individual que somos. La lucha por conseguir una identidad propia nos lleva la mitad de la vida (como mínimo), por eso es normal que temamos que ELLA (el gran océano arquetípico de lo femenino que nos dio la vida y nos nutrió cuando éramos bebé) nos inunde y nos trague como el mar que devora una isla.

Aprender a diferenciar con claridad entre LA MUJER y las mujeres humanas es el trofeo que se gana al final del viaje heroico del hombre, jamás al principio ni en la mitad del recorrido. Y para que un hombre pueda hacerse consciente de la naturaleza de su virilidad debe saber que LO ESENCIAL DEL MIEDO QUE SENTIMOS ANTE LA MUJER NO TIENE UNA EXPLICACIÓN LÓGICA porque LA MUJER es una figura escurridiza que no está fuera sino que es parte de nosotros; pero vive en nuestro inconsciente y JAMÁS sale de allí para permitirnos verla frente a frente.

Para poder aprender a respetar y amar lo femenino una de las tareas fundamentales de la masculinidad es investigar los sentimientos inconscientes que nos produce esa MUJER ARQUETÍPICA, porque sólo así podremos disolver el miedo irracional que nos ELLA nos provoca.

Podemos pensar en el viaje del hombre hacia la individuación como el proceso que nos permitirá cambiar a LA MUJER por la mujer. Esto nos ayudará a ver a las mujeres humanas no como arquetipos, sino como seres individuales, cada una con sus propias y particulares características. La mayor parte de nuestros problemas no los tenemos con la mujer que está en nuestra cama o en nuestra sala, sino con LA MUJER que vive en nuestro inconsciente.

Para que podamos aprender a amar a las mujeres y a relacionarnos realmente con ellas debemos exorcizar todos los aspectos que surgen de la MUJER ARQUETÍPICA: diosa, prostituta, virgen, ángel, castradora, madre, bruja, teta llena de leche, madre-tierra. Mientras nuestra casa esté habitada por estos fantasmas permaneceremos exiliados del verdadero misterio y poder de la masculinidad y nunca podremos vivir armoniosamente con una mujer real.

No podemos estar cómodos en la intimidad con las mujeres porque nunca nos hemos sentido cómodos lejos de ellas. La mayor parte de los hombres modernos no ha conocido el placer de la soledad y la independencia sostenidas en el tiempo. Nos hemos hecho las preguntas en el orden equivocado. Antes de preguntarnos “¿Cuál es mi camino y hacia donde voy?” nos hemos preguntado si ella vendrá con nosotros o adonde querrá ella ir. Así, hemos sujetado nuestras almas a su aprobación quedando paralizados y gestando hacia ellas un gran resentimiento por esta dependencia.

Para transformarse en hombre, primero hay que “convertirse en hijo pródigo, marchar del hogar y trabajar solo en un país lejano”. Este es, ineludiblemente, el paso previo que el hombre debe realizar para llegar a reconciliarse con las mujeres. Para poder amar a una mujer real, debemos antes dejar atrás a la MUJER ARQUETÍPICA y completar SIN ELLA nuestro proceso de individuación.

Y en este punto llegamos a la encrucijada del camino que separa a aquellos que eligen permanecer inconscientes de las fuentes de su identidad de hombres, de los que optan por iniciar su peregrinaje al interior de la masculinidad lúcida.

Para los que elijan el camino del peregrino el primer paso será olvidar por un tiempo sus problemas de relación con las mujeres y concentrarse en analizar la primera pregunta:
“¿Cuál es mi camino y hacia donde voy?”

Sólo después de que sepamos a ciencia cierta la respuesta y hayamos emprendido nuestro camino podremos plantearnos la segunda pregunta:
“¿Quién vendrá conmigo en este viaje?”

La urgencia que los hombres tenemos por el sexo, la intimidad y la pareja y por poner en orden nuestras relaciones con las mujeres es precisamente la causa de la ansiedad que nos fuerza a establecer relaciones en las que traicionamos nuestra masculinidad.

Como un buen cuento de misterio, el viaje hacia la masculinidad íntegra está lleno de sorpresas que sólo podrán experimentar quienes decidan avanzar poco a poco. Os invito a acompañarme en este viaje.
___________

SAM KEEN se licenció en la Facultad de Teología de Harvard y se doctoró en filosofía de la religión en la Universidad de Princeton. Explorador perpetuo de nuevos espacios, abandonó su cátedra universitaria para seguir indagando de otras formas en el universo interno del ser humano. Es un renombrado filósofo y escritor. Es facilitador de grupos de hombres e imparte talleres y conferencias sobre relaciones humanas, el cultivo espiritual y la mitología en Estados Unidos, Canadá y Europa.

SER HOMBRE. MITOS Y CLAVES DE LA MASCULINIDAD. KEEN, SAM - Gaia Ediciones - 308 páginas - Idioma: Español - ISBN: 848824259X. 1ª edición (1999).

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• Sudán: periodista condenada a 40 latigazos por llevar pantalones

JARTUM - DIARIO EL PERIÓDICO - BARCELONA - 5/8/2009

No quiere ni indulto, ni inmunidad. No quiere usar las herramientas que tiene en su mano para evitar el juicio porque quiere ser una mujer sudanesa más, como las miles que sufren en el anonimato situaciones como la que ella vive ahora. Si, finalmente, ha de ser azotada, no solo no evitará los golpes sino que quiere recibirlos en público. Que todos lo vean. Que el mundo entero sepa cúal es la humillación que sufre la mujer en Sudán.

La periodista sudanesa Lubna Ahmed Hussein, 30 años, viuda, fue detenida a principios del mes de julio por llevar pantalones. Se encontraba en una fiesta en un restaurante en el distrito de Riyad de la capital, Jartum, cuando irrumpió la policía arrestó a varias mujeres ataviadas de forma «indecente».

Prenda inadecuada
La ley islámica o sharia considera los pantalones como una prenda «inadecuada» e «inmoral». La reportera se enfrenta a un castigo de 40 latigazos.

El juicio, cuya celebración estaba prevista ayer, fue suspendido hasta el 4 de septiembre. Sin duda pesaron las concentraciones de protesta en la puerta del juzgado donde cientos de personas, en su mayoría mujeres, se agolparon para dar apoyo a la causa de Lubna. La policía dispersó a los manifestantes con gases lacrimógenos mientras la acusada recibía muestras de calor y comprensión de sus simpatizantes. Había logrado convocar a medio millar de personas, aproximadamente.

Además de sus colaboraciones en el periódico de izquierdas Al-Sahafa, la reportera trabajaba para el departamento de comunicación de la misión de la ONU en Sudán. Precisamente por sus vínculos con la organización internacional, la periodista goza de una inmunidad que le hubiera evitado el juicio. Pero ha renunciado a su puesto y, en consecuencia, a la inmunidad.

«No tengo ningún miedo al veredicto», asegura, desafiante, esta mujer que lleva pantalones pero también un tarha –un gran pañuelo– que cubre su cabeza y todo su torso. «Recibir los latigazos –añade– no es solo algo doloroso, sino un insulto a los humanos, a las mujeres y a las religiones».

La petición de 40 latigazos está contemplada en el artículo 152 del Código Penal sudanés por «actos indecentes, actos que violen la moralidad pública como llevar ropa indecente».

Precisamente, el objetivo de Lubna es que se suprima el citado artículo del Código Penal. Está decidida a plantar cara, a asistir al juicio y, si se da el caso, a recibir los latigazos en público. «Este artículo –considera la acusada– es contrario a la Constitución y a la sharia».«Si algunos se apropian de la sharia para flagelar a las mujeres por sus vestimentas, que me muestren los pasajes del Corán que lo estipulan. Yo no los encuentro», reflexiona la reportera. Asegura que golpear a las mujeres sudanesas por su atuendo viene siendo una práctica habitual en los últimos 20 años. «No es nada raro en Sudán», se lamenta. Lubna explica que muchas de estas mujeres castigadas nunca han osado quejarse porque consideran que nadie creería que solo han sido flageladas por llevar pantalones. Sabe que las mujeres afectadas por este tipo de castigos tienen miedo del escándalo y dudas sobre lo idóneo de sus propios comportamientos.

De las 12 mujeres detenidas con ella, según la periodista, 10 fueron convocadas por la policía dos días después y recibieron una decena de latigazos. Entre ellas se encuentran sudanesas del sur –zona donde la ley islámica no está en vigor– mayoritariamente cristianas y animistas. Si es condenada, Lubna apelará. Tantas veces como sea necesario hasta llegar al Constitucional.

Está segura de que ya ha ganado, como mínimo, la mitad de la batalla en tanto que, en estos momentos, su causa ha dado la vuelta al mundo. «Si el tribunal juzga que el artículo es constitucional, estoy preparada para recibir no 40 latigazos sino 40.000», afirma. Sin arredrarse, Lubna se presentó ayer en el juzgado con la misma vestimenta que la había llevado ante el juez. Con pantalones. Y muy bien puestos

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• Mujeres y sida: romper con el silencio

Primer fragmento: "Ya no tengo guión. Se me ha olvidado", replico una mujer seropositiva a su esposo cuando él le planteó que "no podía seguir el ritmo" de alguien que exprime la vida con tanta intensidad, sin desperdiciar un minuto . Segundo fragmento: "Ayer me descubrí a mi misma diciéndole a mi hijo: Bueno, no pero no lo cuentes mucho" y al momento me dí cuenta de que me había equivocado. Rectifiqué y le dije "Si necesitas comentarlo con algún amigo, adelante". Así es como le quité el peso al secreto".

Con la lectura de pensamientos como éstos se inició la presentación del libro "Sanar a través de nuestras historias. Las mujeres construyen la memoria histórica del VIH" elaborado desde el GRUPO DE MUJERES Y VIH DE LA RED2002, una de las principales redes comunitarias del VIH/sida que funciona en España. Esta entidad engloba a un total de 150 ONG y cuenta con más de 500 personas vinculadas a su labor.

En España alrededor del 25% de personas que viven con VIH son mujeres. Tras casi treinta años de que aflorara esta enfermedad, mucho se ha descubierto del sida pero poco se ha documentado en torno a las vidas de estas mujeres que la sufren en silencio, de sus experiencias y su fortaleza. Por eso Margarita Maragall, Jenifer L. Johnson y Maria José Vázquez pensaron en darles la voz, una voz no fiscalizada por nadie, ni cercenada ni censurada, "la transcripción pura y dura".

El proyecto, gestado hace un año, ha querido rescatar la memoria de veinte mujeres con VIH de seis regiones de España, a partir de sesiones de entrevistas individuales. Más de sesenta horas de grabaciones. Las autoras, que presentaron en su día el libro en la Sala Gran del Centre de Cultura de Dones Francesca Bonnemaison, insistieron en remarcar que estamos en un momento estratégico en cuanto al mundo del sida: "Hace casi 30 años del primer caso. Y estas mujeres ya no tienen que explicar el VIH sino lo que ha sido de sus vidas desde entonces". Sus miedos, sus respuestas, sus instrumentos. La perspectiva, pues, debe ser nueva. "Yo reclamo que a quienes explican su historia se las considere en calidad de expertas en VIH. Ya han hablado mucho los científicos y ellas se merecían su espacio propio", defendió Jenifer L. Johnson.

En la sala estaban presentes algunas de las protagonistas de la historia entre orquídeas blancas y lirios rojos. La mayoría llevaban entre 15 y 20 años diagnosticadas y sus vidas habían dado giros inesperados. Agradecieron el trabajo que para ellas ha sido un eficaz modo de terapia: "Llevo 23 años infectada -inquirió una-. Colaboré con diversos medios de comunicación pero nunca recogían exactamente el espíritu de lo que yo había dicho. Es la primera vez en mi vida que he visto mis palabras, mis lágrimas y mis risas, al completo". Acabó destacando la fuerza impresionante que han demostrado quienes batallan con el VIH.

El libro tendrá una distribución gratuita como material informativo y educativo y será enviado a organizaciones civiles e instituciones que aborden el tema del VIH. Las autoras agradecieron la financiación incondicional, alabaron que las protagonistas dijeran cosas que no habían mencionado ni a sus íntimos y concluyeron con una petición: "Lee y no intentes teorizar".

"Ya era hora que alguien nos dejara hablar de nosotras con nuestras propias palabras, sin quitar ni un punto ni poner una coma"; manifestó Dominique, otra de las mujeres protagonistas de esta historia. Antes de empezar con el proyecto, confesó, ella era una mujer enfadada con el mundo. "Hoy me siento orgullosa de mi misma. Gracias al libro muchas cicatrices se han cerrado y han sanado. Confío, sé, que eso les ocurrirá a otros", concluyó Dominique.

PUEDES CONECTAR CON ELLAS Y BAJARTE EL LIBRO EN FORMATO PDF HACIENDO CLIC EN:
www.sanaratravesdenuestrashistorias.blogspot.com


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